La lluvia por Rubén García García

La tarde fría. Sobre la ventana, el vaho exhalado se anuba. Dibujo con la uña la curva de tu paso… el vaivén de tu cabello. Aclaro mi voz y canto la canción del viajero: … A mi regreso… solo la sombra me esperaba. Te llamo y te llamo…Afuera me contesta el viento silbando y haciendo caer las flores del limonero. Arrecía la lluvia.

Los albatros por Rubén García García

Sendero

Ayer se fueron los patos

y los zanates gritan en la arboleda.

A veces, callan…

y entre el silencio de las hojas

la letanía del viento.

Se fue la lluvia.

Se durmieron los tordos…

en algún rincón de la casa

el grillo friolento.

Por la ventana todavía escurren

algunas gotas, vacías

como las sillas del tren

que partió hace horas.

Este invierno…

no veré el pincel de tus dedos,

ni los albatros…

Poesía breve por Rubén García García

Sendero

El viento trajo dos pulpos,

y una sirena.

También un ángel distraído.

Y se llevó

cometas y fantasmas

gallos y mandarinas.

A veces,

el viento es buen viejo…

hasta juguetón.

Escucha por Rubén García García

Sendero

Se oye el silencio

moverse entre la niebla.

Llueve, llueve despacio.

El viento corre

tras la prisa del tren.

Se ha escarchado

el fuego de mi pulso

con malva y sal.

La ausencia me acecha:

Respira bajo la hierba…

atroz será el invierno.

Desde la cima por Rubén García García

Sendero

Corro.

sobre la cima, escruto el paisaje:

el río se esconde entre los meandros,

humedezco la mirada en su corriente;

el agua hace remolinos en mis labios.

Me siento tan intenso, tan vital…

que podría brincar hacia los árboles

como un mono que juega a los disparates.

Viejos conocidos por Rubén García García

Sendero

El ayer lejano.

Duele porque ya no estoy.

En alguna parte del crepúsculo,

tus manos acariciando mi cara,

el eco de tu sofoco

el rocío de tu frente

el murmullo de un río que corre tras de ti.

Los labios gritando hacia dentro; el silencio cómplice.

Hoy nos encontramos en el cinema,

tú fingiendo una plática con tu pareja,

yo, simulando no verte.

solo los aromas se mezclaron, viejos conocidos.

El abuelo por Rubén García García

Sendero

Sobre mis piernas,

con tu luz rosa.

Dormida en mi pecho,

satisfecha de mis nanas inventadas.

¿En qué realidad vivirás?

Si veo tu sonrisa de girasol,

cuando vuelas entre la lluvia de azules tibios.

¿Recordaras en algún instante el abrazo de mi voz?

Volar es peligroso por Rubén García García

Sendero

Afuera, en el jardín,

veo a la perra perseguir a una mariposa.

Sentado en el alfeizar de la ventana

te veo apresurada.

Ya no tarda el taxi de la empresa para llevarte a tu trabajo.

Los tréboles se arrejuntan en la sombra

y la mariposa se esconde entre las flores de la buganvilla.

 Tus botas resuenan en la duela.

Entras y sales, de tu recámara al espejo.

Te repincelas, reacomodas el rulo.

Y si tomásemos un café mirando

como el viento hace piruetas con la libélula

sería perdernos entre los bucles del tiempo.

Con tu olor a “Chanel 5” me diste un beso cerca de mis labios;

yo resbale mi palma por el meandro de tu cintura.

Los dos, los dos…

sabemos que volar es peligroso.

Poesía de Rubén García García

Sendero

Sobre mis piernas,

con tu luz rosa.

Nunca imaginé el peso de tu levedad.

Dormida en mi pecho,

satisfecha de mis nanas inventadas.

¿En qué realidad vivirás?

Si veo tu sonrisa de niña girasol,

Cuando vuelas entre la lluvia de azules tibios,

recordaras el abrazo de mi canto,

Sabes, me conformo con estar alguna vez en tu sueño.

Minipoesía por Rubén García García

sendero

Amanece en mi oído,

la neblina de mi sueño

no me deja.

Vuelo.

Extiendo las alas

y canto.

Molina Campos , pintor argentino

¿Oyes? de Rubén García García

Sendero

¿Oyes?

Cae la noche, inexorable,

¿escuchas el silencio?

Ella duerme

en el fondo de la laguna Tlen.

No hierbe el agua, pero parece;

son los hipos de la exhalación.

Es el instante en que el abrazo complace,

es el soñador que tira la red al cielo,

cuando la neblina del hombre

duerme por el canto del grillo.

Ella, la sierpe se ovilla y exhala.

El beso por Rubén García García

Sendero

Hace millones de años besé tu boca

y fuimos flor en la planicie de los hongos.

Beso helecho.

Beso anfibio que respiró en tus lagunas;

que lo repite el toc toc del pájaro carpintero.

Mi beso es ave que se hunde

Es golpe y susurro al caer la cascada.