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En el Perú, la palabra “opa” se utiliza muy poco, pero se usa para calificar a alguien como “tonto”; sin embargo, me entero que hay un error en el uso de su verdadero significado, y es que la palabra proviene del quechua, en la que significa “ingenuo … A veces, usamos palabras cuyo significado no […]
Mujeres poetas que dejaron su huella en la historia
Nacieron en distintos lugares, sus recorridos no fueron los mismos y tampoco su suerte. Cada una tuvo un desafío distinto que superar, no todas lo lograron, pero lo que sí hicieron fue escribir. Escribir hasta el último hálito de vida, porque ese era el todo de su existencia. No buscaron convertirse en poetas famosas, eso sucedió naturalmente. El mundo no tuvo más que reaccionar maravillado frente a esos versos y prosas. Ojalá tú puedas descubrir lo mismo. ¡Aquí vamos!
Juana de Ibarbourou
De padre y madre españoles, Juana de Ibarbourou nació en Uruguay en 1892 y vivió unos largos 87 años. Creció en Melo, ciudad que recordó con cariño por el resto de los años, luego de mudarse a Montevideo. La escritura estuvo palpitante siempre y salió a la luz convertida en poemas, cuando tenía 25 años; solía publicarlos en un periódico bajo el pseudónimo de Jeannette d’Ibar. Su crecimiento no tuvo límites y publicó más de 20 libros.
Las temáticas reflejadas en su obra van desde el sentido optimista por la vida y la naturaleza, hasta las complejidades aparejadas con el amor. El lenguaje utilizado es exquisito, porque, cuidadosamente seleccionado, está compuesto por palabras sencillas. Los bosques, las selvas y los ríos son protagonistas, además de sus propias experiencias sensibles y amorosas. El sentido de la existencia sutil, pero apasionada, está en todas las líneas.
Gioconda Belli
Gioconda Belli es otra de las mujeres poetas famosas más interesantes. Tiene 72 años y hasta el momento ha publicado 8 novelas, 12 libros de poesía, además de trabajos particulares, como cuentos infantiles y una autobiografía. La cantidad de premios y elogios es aún más grande, y es que su esencia atrae, crea y promueve. Una de sus características físicas más presentes es su infaltable sonrisa de oreja a oreja, que está firme, a pesar de una vida de altibajos y necesaria valentía.
Gioconda pudo elegir con libertad sus primeros pasos, como hacer sus estudios secundarios en Madrid y estudiar Periodismo en Estados Unidos. De vuelta en Managua, su ciudad, comenzó a participar activamente en la militancia contra la dictadura somocista, al mismo tiempo que se convertía en escritora. Fue perseguida y se vio forzada a exiliarse en México primero y en Costa Rica después. Luego del triunfo de la Revolución Sandinista, ocupó cargos en el gobierno, mientras sus libros comenzaban a publicarse.
Alfonsina Storni
Sin dudas, una de las mujeres poetas famosas más influyentes de América Latina y el mundo. Alfonsina Storni nació en Suiza en 1892, país del cual provenían sus padres, pero en 1896 se trasladaron a Argentina. Su primer amor fue el teatro, aunque también se dedicó con pasión a la educación, ejerciendo como maestra. La escritura terminó por ser su canal más acertado y luchó por cada prosa escrita, a pesar de las desigualdades y las dificultades económicas de la profesión.
Más allá de las barreras con las que tuvo que enfrentarse, porque el mundo poético -reconocido- era masculino, su pluma era una revolución evidente. Pues contaba con una profundidad que rozaba la perfección. Feminista, vanguardista y erótica, pero no en modo convencional. También una mujer desgarrada, que describió el dolor que padecía por estar enferma de cáncer. En 1938 decidió suicidarse en el mar atlántico, en la ciudad de Mar del Plata. Antes de hacerlo envió varias cartas y escribió poemas despidiéndose.
Gabriela Mistral nació en Chile, en 1889 y murió a los 67 años de edad. Fue ganadora del premio Nobel de Literatura, siendo la primera mujer latinoamericana en recibirlo; ese fue tan sólo uno de sus tantos reconocimientos. Su recorrido para obtener tales logros no fue para nada lujoso, provenía de una familia muy modesta, que se enorgullecía de su clase trabajadora. Así fue que se dedicó a ser maestra y poco a poco ejerció un importante rol dentro de las políticas de la educación pública.
Mientras su profesión crecía en el campo de la educación, igualmente lo hacía el caudal de sus escritos. Desolación fue su primera obra maestra y desde entonces no se detuvo. Se evalúa la posibilidad, para algunos, certeza para otros, de que Gabriela fuera lesbiana. Lo que es seguro es que en sus palabras estaba plasmado el grito y necesidad de libertad. Su cualidad multifacética la llevó a ser inclusive cónsul en Nueva York, ciudad en la que falleció por problemas cardíacos en 1957.
Sylvia Plath
Sylvia Plath (1932 – 1963) nació en Estados Unidos y su corta existencia fue suficiente para quedar en la memoria de la humanidad para siempre. Es, al día de hoy, una de las poetisas famosas más leídas de la historia. Su notorio talento también se reflejó en novelas, cuentos y obras para niños. Una característica apreciada de su escritura, es que redactaba poemas para ser leídos en voz alta; era, a su vez, profunda e intensa al momento de ahondar en los aspectos salvajes de las personas y ella misma.
Se casó con Ted Hughes, también poeta, con quien tuvo dos hijos. Su relación fue tan entrañable, como dolorosa. Él solía ser infiel y ella sufría de depresión desde que era adolescente. Esta combinación los llevó a la ruptura definitiva y pocos años después Sylvia se suicidó asfixiándose con gas, en Londres. Se han publicado más de 15 libros en idioma original y otros tantos de re-ediciones y compilados. Su creación vivirá por siempre, ha dicho la crítica, y al leerla, no quedan dudas.
Josefina de la Torre (1907 – 2002) fue una famosa poeta española, que vivió, ni más ni menos, que 95 años. Formó parte de la corriente vanguardista y se dedicó también a la actuación y al canto. Nacida en Las Palmas como la menor de 6 hermanos, creció en una casa en la que se respiraba arte. Es por eso que a los 8 años comenzó a escribir, siendo una de sus primeras producciones un homenaje a Benito Perez Galdós. No fue una sorpresa que a los 13 comenzara a publicar en revistas; tenía una fuerte influencia de su hermano Claudio, también escritor.
Para 1934 trabaja activamente en diversas actividades, como por ejemplo, actriz de doblaje en Francia, en compañía de Luis Buñuel. El resto fue una seguidilla de espectáculos inolvidables, publicación de novelas, escritura de guiones cinematográficos y papeles importantes en películas. Publicó cuatro libros de poesía, a modo biográfico, íntimo y sublime. Era una mujer sin estructuras, que generó versos y sonetos hasta el día de su muerte; no estuvo interesada en compartir todo, algunos los prefirió solo para ella y su familia.
Emily Dickinson
Emily Dickinson nació en 1830 en Estados Unidos y es considerada lapoetisa más famosa de todos los tiempos. Se trataba de una mujer muy particular, única, podríamos decir. Sin embargo, los adjetivos que pensaban las personas de su época la impulsaron a la marginación. Pues creían que su comportamiento era excéntrico, empujándola a cerrarse cada vez más en su mundo interior. Le costó revelarse contra los conceptos puritanos y hay mucho que nunca llegó a hacer, pero sí a decir a través de su escritura.
Su mejor amiga fue su hermana menor Lavinia y nunca se casó. Si bien se han presupuesto varias relaciones de enamoramiento, tanto con hombres como con mujeres, no se ha podido asegurar ninguna. Emily escribía, ese era su universo más preciado y lo hacía con una dedicación brillante. Con el paso de los años comenzó a recluirse, hasta decidir no salir nunca más de su habitación. Allí murió en 1886. En vida publicó tan solo 6 poemas, mientras que luego de su muerte se encontraron 1800.
Maya Angelou (1928- 2014), fue una reconocida escritora norteamericana, poeta, cantante y militante por los derechos civiles. Vivió 86 años y tuvo una vida difícil, a la vez que impresionante. En una entrevista contó como luego de quedar embarazada los 17 años, decidió independizarse, y al poco tiempo su madre la miró a los ojos y le dijo que su futuro sería brillante, como el de todas las mujeres que eran líderes. Eso es algo que ella nunca pudo olvidar. Entonces, a pesar de los sufrimientos más profundos, de haber sido violada, de que sus tíos asesinaran al responsable, de tener que luchar para ver la luz, salió adelante.
Y lo hizo maravillosamente. Fue en Nueva York, luego de trabajar como bailarina nocturna en San Francisco, en donde comenzó su carrera como escritora. Poco a poco empezó a conocer a los integrantes del movimiento afroamericano y a participar en todas las demostraciones artísticas posibles. Estuvo con Malcolm X y Martin Luther King, ambos asesinados. Así y todo siguió levantando las banderas de ideales e inventando palabras sinceras. Fue la primer mujer afroamericana es escribir un guion de cine, fue directora de teatro y compositora. El arte siempre representó su mejor refugio. Sus poemas han sido descriptos como himnos.
Gloria Fuertes
Gloria Fuertes es una de las mujeres poetas famosas que España se enorgullece en recordar y mencionar como ejemplo de vida. Nació en Madrid en 1917 y murió a los 81 en la misma ciudad. Su interés por las letras empezó a vislumbrarse desde que tenía 5 años, pero su familia hizo todo lo posible para mantenerla alejada de ello. Como es de imaginar, a Gloria le importó poco. Luego de la muerte de madre, mientras trabaja en Talleres Metalúrgicos, inició el desarrollo de una escritura dedicada, con más libertad.
Su gran salto sucedió cuando consiguió trabajo como redactora de una revista infantil. Fue un camino de ida, pues rápidamente se centró en la creación de obras de teatro para niños, al igual que poesía especialmente dirigida a ese rango etario. Su éxito fue rotundo. En paralelo ideó grupos de lectura femeninos, en bares y cafés. Publicó más de 50 obras, tanto de género infantil como para adultos.
Finalizamos este artículo con la memorable poeta Marguerite Yourcenar, responsable de algunas de las líneas mejor escritas en la historia de la literatura. Nació en Bélgica en 1903 y vivió unos largos 84 años. Esta mujer podría ser descrita como una mente brillante. A los 10 años podía leer en latín y a los 12 en griego clásico. Su educación, debido a las mudanzas constantes por la primera guerra mundial, fue siempre en su casa. Tras la muerte de su padre, utilizó todo el dinero de su herencia para poder vivir 10 años dedicándose sólo a escribir.
Sus elecciones solían ser inestables y pasajeras, al igual que los lugares en los que vivía; recorría Europa en búsqueda de inspiración. Para tener ingresos extras, trabajó como traductora de francés, y en una ocasión del libro Las Olas, de la famosa Virginia Woolf. Posteriormente se mudó a Estados Unidos, cerca de su amiga Grace Frick, con quien tenía una relación amorosa, aunque Yourcenar era bisexual. Publicó alrededor de 25 obras excepcionales, siendo Memorias de Adriano la más aclamada.
Mañana, 27 de Octubre, presentaremos el segundo libro de CALACAS: Muerte de Risa. Estás invitadoa la presentación a través de SALTO AL REVERSO. Puedes verlo en casa y pasar un rato con nosotros.También puedes, si te interesa el tema, pedir el libro en Amazon y leerlo sin prisa. Te reirás y pasarás un rato agradable. […]
El Lenguaje Simbólico en la Biblia Armando J. Levoratti La producción de símbolos responde a la necesidad humana de conferir un sentido a la vida individual y colectiva. Esta necesidad puede parecer menos urgente que la de procurarse alimento o resguardo físico, pero no por eso es menos perentoria. Tan esencial resulta la búsqueda de […]
Participó en la categoría de minificción, con el cuento Campanas mudas, que gira en torno a la idea del propio cuento. Toluca, Estado de México, 22 octubre 2021.- Juan Fernando Mondragón Arroyo, egresado de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), obtuvo el primer lugar en el concurso 52 […]
Dice en la dedicatoria: “Para todas las libreras y los libreros que ayudan a descubrir a niños y niñas lo mucho que les gusta leer”. Leí eso y pensé. Este libro me está dedicado. Este libro es para mí. El libro lleva por título “Rasi en la librería” e integra la serie de “La pandilla […]
Artista: Mona Finden Salía de noche, acompañada de un farol con el que atraía a bellas polillas. Iba delicadamente vestida de seda y caminaba de forma grácil; la melena, larga y brillante, apenas se le movía al andar. Pero su apariencia inocente y juvenil escondía su verdadero propósito: recoger el alma de la siguiente persona […]
T al como la concibió Walter Benjamin, la narración no se agota 1 . Mantiene sus fuerzas acumuladas, como una semilla, y es capaz de desplegarse durante mucho tiempo. La narración oral, es decir la experiencia transmitida de boca en boca, es una fuente de la que se han servido todos los narradores ; y los grandes escritores son aquellos que se han mantenido en sus textos, cercanos al contar de los numerosos narradores anónimos. En el auténtico arte de narrar se produce la vieja coordinación artesanal de alma, ojo y mano. La narración, sumerge los hechos en la vida del comunicante para luego poder recuperarlos. Por eso, las huellas del narrador quedan adheridas a la narración, como las del alfarero a la supericie de su vasija de barro. Encorvados sobre las pequeñas letras escritas, los talmudistas generaron, sin escribirla, una narración superpuesta a la narración bíblica. Así los imaginó Tamara Kamenszain, dibujando alrededor del texto una iligrana de referencias para enmarcarlo. Apoyados en un texto que era de todos y de nadie, transmitieron el fruto de sus lecturas en forma oral, protegiendo y conservando el sentido. Si los talmudistas o las mujeres trabajan en el ala oscura de la casa, paradójicamente, sólo su práctica anónima tamiza la materia que hará posible la escritura. Podría decirse que en su recorrido de la tradición popular, la escritora argentina Ana María Shua repite el gesto de los artesanos talmudistas que escriben y vuelven a escribir el único texto posible: el texto de la tradición. Y como en el trabajo del alfarero, podemos encontrar sus huellas : Lo que tiene de particular [Este cuento] es su completa falta de moraleja. No parece haber ninguna razón en particular para que esa pobre mujer haya tenido que pasar por semejante susto. Por eso me pareció muy injusto el inal original, en el que la mujer piensa que se trata de un aviso del cielo por sus pecados y reza con el corazón arrepentido. Seguro que fue un error de ese demonio tonto. Y como ahora lo estoy contando yo, lo puedo terminar como se me dé la gana (Shua, 1994 b:113). Shua se vincula, y vincula al menos un aspecto importante de su poética, con las formas orales. Construye así un espacio en el que sus propios textos de icción pueden circular. De alguna manera, todas sus intervenciones
Estos conceptos son propuestos por Walter Benjanmin en «El narrador», en Para una crítica de la violencia y otros ensayos. Madrid, Taurus, 2001. ana maría shua: las felicidades de la repetición 373 paratextuales se orientan en este sentido: conectarse con un aspecto actual, utilizable y vivo de tradición, desde el cual espera que sus propios textos sean leídos. Sin perder de vista las distancias, considero que este gesto continuo de poner en diálogo dos tradiciones antagónicas (la letrada y la popular) en sus obras parece suscribir a una tradición muy fuerte dentro de la literatura argentina vinculada sobre todo al nombre de Borges. Borges funda una tradición de re – escritores a partir de las sucesivas elaboraciones y la persistencia en su literatura de ciertas hipótesis sobre la repetición. En el ensayo «Kafka y sus precursores», Borges sostiene que todo gran escritor resigniica la tradición, la reescribe, creando una manera particular de leerla, proponiendo su propio canon. En el caso de Shua, la autora parece estar leyendo siempre las mismas páginas, buscando, de alguna manera, renovar la eicacia de ciertas modalidades narrativas cuyo antiguo sentido las vinculaba con la enseñanza, es decir con la capacidad de tener y transmitir experiencias. No hay pueblo para el que ciertos elementos del pasado, sean históricos o míticos, o una mezcla de ambos, no pasen a ser una enseñanza canónica, compartida, necesitada de consenso. Cada pueblo tiene su halakhah 2 , su camino por donde marchar, ese conjunto de relatos y creencias que le dan a un pueblo algún sentido de identidad y de destino. En todos los casos, quien narra es alguien que tiene consejos para el que escucha. Shua busca la sabiduría en la literatura, en los modos en que los pueblos se narran a sí mismos. La imaginación, actualmente expulsada del conocimiento como «irreal», formó parte de las experiencias humanas dignas de ser transmitidas durante mucho tiempo. Cada relato o cada refrán eran la partícula de impureza en torno a la cual, en la voz de un narrador, la experiencia colectiva condensaba, como una perla, su propia autoridad. En una época «pobre en experiencias», tal como la diagnosticó Walter Benjamin, esta escritora recupera formas de raíz oral vinculadas a la enseñanza y la transmisión, leyéndolas en un contexto muy diferente al contexto cultural o religioso en el que los textos fueron concebidos. Las fábulas, los apólogos, los refranes, las adivinanzas, las parábolas, los bestiarios y los cuentos maravillosos aparecen no sólo en sus antologías sino releídos en una clave que la autora conoce muy bien: la clave de lo mínimo.
Del hebreo halakh. Signiica marchar. Halakhah se traduce como Ley. Sería el conjunto de ritos y creencias que le dan sentido a la vida del pueblo judío. Yosef Yerushalmi, «Relexiones sobre el olvido», en Usos del olvido. Buenos Aires, Nueva Visión, 1989. bulletin hispanique 374 microrrelatos Microcuento, minicuento, cuento brevísimo, microrrelato, icción súbita, son algunos de los nombres que intentan dar cuenta de los rasgos fundamentales de estas formas narrativas breves donde cada palabra es un cuento. Narraciones «bonsái» (como se las llama), su extensión oscila entre una línea (como el famoso «Dinosaurio» del guatemalteco Augusto Monterroso) y una página. Cultivado con fruición por Ana María Shua, este género apretado y tenso rehuye las clasiicaciones debido a los numerosos casos «marginales» y a la presencia constante de los cruces genéricos. Ligado a la actitud lúdica de la vanguardia y a los devaneos de lo efímero posmoderno, recorrido por la ironía, el sarcasmo y el humor, el microrrelato tensa el arco de la reescritura : Sapo y princesa I Si una princesa besa a un sapo y el sapo no se transforma en príncipe, no nos apresuremos a descartar al sapo. Los príncipes encantados son raros, pero tampoco abundan las auténticas princesas (Shua, 1992:87). Con sólo un siglo de antigüedad, este género parece tener la capacidad de suscitar la inlexión personal de historias que pueden ser antiguas y conocidas, o haber caído en el olvido. Mantiene contactos con la tradición literaria canónica, no sólo porque se sirve de ese material, sino también porque sus cultores se han ocupado de construirle un linaje de prestigio. Pero, al mismo tiempo, el microrrelato sostiene su actitud iconoclasta original incorporando una cantidad de elementos del discurso oral, del humor, y todo tipo de materiales provenientes de las tradiciones populares o de los medios masivos de comunicación. Rhonda Dahl Buchanan, lectora atenta y estudiosa de la obra de Shua, señala una ainidad natural entre la microicción y los antiguos géneros populares, ya que ambos intentan expresar la naturaleza de un mundo y sus habitantes con economía de expresión, ritmo interno y repeticiones dedicadas a deleitar a los oyentes. Por esto, no resulta una coincidencia que los mitos y las fábulas sean algunas de las fuentes principales que utilizan los escritores de microicción. Los relatos populares, más allá de las diferencias locales, manejan un lenguaje universal que les permite emigrar sin problemas de una zona a otra del planeta. Esta característica, sumada a su carácter arquetípico puede explicar su éxito en las culturas más diferentes. Shua, y muchos otros autores ana maría shua: las felicidades de la repetición 375 de microicción, suelen apelar con frecuencia a distintos textos que forman parte de la cultura universal. Se apropian de relatos cristalizados para darles una nueva forma o para imprimir sobre su curso conocido todo tipo de desviaciones narrativas. El universo del microrrelato, al que su economía verbal le impide desarrollar un conlicto o extenderse en la descripción de situaciones y personajes, se nutre del imaginario colectivo para enriquecerse sin poner un pie más allá de su mínimo reino : Cenicienta I A las doce en punto pierde en la escalinata del palacio su zapatito de cristal. Pasa la noche en inquieta duermevela y retoma por la mañana sus fatigosos quehaceres mientras espera a los enviados reales. (Príncipe fetichista, espera vana.) (Shua, 1992:74). La mano que recorta y traspasa fragmentos de un lugar a otro ejerce un acto autorial. Como el narrador de Benjamin, toma de la cantera universal los materiales que necesita y los sumerge en su propia experiencia del universo, agregando sus huellas, creando un nuevo relato. Es un gesto de autor en la medida en que obliga al lector a encontrar ese plus de sentido que le otorga al relato la «mano» de cada hacedor, y al mismo tiempo la irma se estampa sobre los pliegues de un material usado, repetido. A pesar de haber sido considerado como un bonsái de la literatura, el microrrelato es una especie narrativa válida porque «la leemos como una narración plenamente satisfactoria y no como fragmento, anécdota, apunte o alusión» (David Lagmanovich, 1999: 27). La brevedad vuelve referenciales a muchos de estos textos ya que, para su construcción, se apoyan en una historia lo bastante difundida dentro de la cultura de tal modo que no haya necesidad de contarla. Los textos o los géneros aludidos funcionan así como una especie de marco que ayuda a completar el sentido del texto. Esta estrategia, que en muchos casos se transforma en una especie de virtuosismo intertextual, releja el bagaje cultural del autor (y también de los lectores) implicando casi siempre una experiencia placentera. Si seguimos el ensayo de Freud sobre El chiste y su relación con lo inconsciente (1905), el placer de lo conocido, tiene que ver con el ahorro de gasto psíquico. Como si las distintas formas de la repetición nos permitieran aliviarnos de las cadenas y los esfuerzos de la razón, y abandonarnos por un momento al juego y al disfrute. Las propuestas del ensayo sobre el chiste pueden completarse a partir de un breve artículo «Resistencias al psicoanálisis» (1925) donde Freud recuerda bulletin hispanique 376 que «lo nuevo» al destronar a lo «antiguo» parece estar poniendo en peligro constantemente una valiosa estabilidad. Lo nuevo produce un malestar a causa del desgaste que le ocasiona a la vida psíquica y a la incertidumbre llevada hasta el extremo de la expectativa ansiosa que siempre lo acompaña. El sueño es un reposo. Permanecer en contacto con las cosas y con los hombres, no ver sino lo que es y no pensar sino lo que se tiene, exige un constante esfuerzo de tensión intelectual. Este esfuerzo es el buen sentido. Es trabajo. Pero desprenderse de las cosas y continuar percibiendo imágenes, romper con la lógica y seguir coordinando ideas, nos habla del reposo. El absurdo cómico da la impresión de un juego de ideas. Nuestro primer impulso es asociarnos a ese juego. Esto nos descansa de la fatiga de pensar 3 . 117 ¡Arriad el foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a estribor!, grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán. ¡El bauprés!, repite el segundo. ¡Abatid el palo de la mesana!, grita el capitán. ¡El palo de la mesana!, repite el segundo. Entretanto, la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta desconcertados. Si no encontramos pronto un diccionario, nos vamos a pique sin remedio (1984a:56-57). En el episodio de la magdalena, Proust describe magistralmente la sensación de bienestar y la emoción profunda que le provoca el reencuentro inesperado con los sabores de su infancia. Si bien es cierto que nunca recuperaremos nuestro pasado, aun cuando ya nada subsiste de él, aquellas sensaciones u objetos que nos entregan «la ilusión del tiempo recobrado» tienen un lugar especial en nuestro corazón porque nos proporcionan un estallido de sentido y permanencia. El humor, recurre a esta posibilidad de la cita y el reconocimiento. En su ensayo El chiste y su relación con lo inconsciente, Freud analiza el humor como un género rebelde, donde se produce el triunfo del yo, y el principio del placer se impone sobre la adversidad de las circunstancias reales. Encontramos que aun sometidos a situaciones de peligro extremo las personas buscamos la risa como un modo de resistencia y de airmación de la propia condición humana 4 . Sobrevivimos como podemos. Y reímos cuando podemos. La risa
Al de su libro sobre la risa, Henry Bergson asocia la risa al descanso que permite al sujeto relajarse de la tensión intelectual que le provoca permanecer en contacto con las cosas y los hombres. La risa. Valencia, Prometeo, 1904.
Rudy y Eliahu Toker se han dedicado a recopilar ejemplos de humor anónimo creado ana maría shua: las felicidades de la repetición 377 puede ser un arma corrosiva si se dirige a las personas o a las costumbres, pero siempre necesita un eco: «Nuestra risa es siempre la risa de un grupo». (Bergson, 1904: 16). Jugar con el sentido de expresiones o palabras es una práctica extendida entre los cultores de la icción breve. Esta manipulación del sentido, acompañada de méritos formales, nos recuerda al mecanismo esencial del chiste. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que a pesar de que la microicción coincide en los rasgos de brevedad y doble sentido del chiste, implica sin embargo una tarea intelectual que desborda las funciones de este último 5 . Si pensamos en la icción breve de Shua, notamos que sus textos no generan la carcajada. No hay una percepción feliz de la condición humana. Aunque despliegan una actitud lúdica y conservan del gesto humorístico el sedimento de rebelión y el efecto placentero, al mismo tiempo los textos hiperbreves desordenan nuestra visión del mundo, nuestros modos de leer, y su actitud crítica nos mantiene alertas. Dentro de la tradición de los repetidores, desde la que leo a Shua, la cita como modo de relacionarse con la palabra ajena se convierte en un arte. En un sentido, el narrador funciona como un intermediario que recupera la experiencia y los sueños colectivos «de la tribu». Su forma de trabajo está indisolublemente unida a una biblioteca y a distintas tradiciones. Los textos son un mapa, donde el reconocimiento de las señales produce en el lector que acompaña, el suave bienestar de lo conocido. Al leer estos textos podemos reconocer sus fuentes, recordarlas, reconstruir a partir de un sistema de alusiones y citas, sus versiones de la cultura. Si bien los microrrelatos de Shua son contemporáneos, muchos de ellos suenan anacrónicos porque sus materiales provienen de épocas muy distantes y el lenguaje se transforma para recuperarlos. Rodolfo Fogwill proporciona una clave cuando respecto de Casa de geishas escribe: …una de las reglas secretas del género es la proscripción de todo guiño a la contemporaneidad de los lectores: las piezas parecen más eicaces cuanto mejor simulan haber sido creadas como gesto de resistencia en situaciones de peligro y violencia. El humor es leído como un acto de rebeldía y de airmación de la propia condición humana. Odiar es pertenecer. 2003. Norma: Buenos Aires.
«Pero la eicacia del chiste descansa en un ahorro del trabajo intelectual por parte del oyente, mientras que esta escritura supone el desnudamiento de escondidas analogías y el desarrollo de una tarea intelectual que desborda las funciones del chiste». Laura Pollastri, «El insidioso espacio de la letra: Juan José Arreola y el relato breve en Hispanoamérica» en Revista Interamericana de Bibliografía, Vol. xlvi, N° 1-4, 1996. bulletin hispanique 378 desde la eternidad del sueño y de sus realizaciones universales: la religión, el mito y los acervos literarios que funcionan como mitos 6 . La relación entre reconocimiento y recuerdo es muy estrecha, así el acto de recordar estos textos antiguos (tal vez olvidados, tal vez ligados a la infancia del sujeto y de la cultura) produce en sí mismo una sensación de placer. Si lo vivido se hunde en el lenguaje, como las ciudades muertas en la tierra, los relatos nos permiten recuperar las capas de nuestro pasado perdido. Mientras nuestro yo despierto, habitual y cotidiano se mezcla con el acontecer de las cosas, nuestro yo profundo descansa en otro sitio, y sólo aquello que produce un estallido en él, le otorga al recuerdo sus fotografías indestructibles7 . Muy pocas veces tenemos la oportunidad de leer los borradores de los libros que amamos, y resulta prácticamente imposible alcanzar sus fuentes. El libro terminado anula los otros libros posibles. Creo que un rasgo compositivo que fascina en la microicción es esta posibilidad de la incompletud. Al estar armados con lo que no dicen, nos entregan una inagotable cantidad de relatos hipotéticos posibles. Salirse del espacio acotado por el relato tradicional tiene que ver con la posibilidad de introducir ininitas interpolaciones en lo que ya ha sido. bibliografía Benjamin, Walter. 1982. Discursos interrumpidos I, Taurus: Madrid. – 1985. Crónica de Berlín, en Personajes alemanes, Paidós: Barcelona. – 1995. La dialéctica en suspenso. Fragmentos sobre la historia, Arcis Lom: Santiago de Chile. – 2001. «El narrador» ensayo incluido en Para una crítica d e la violencia y otros ensayos, Taurus: Madrid. Bergson, Henry. 1904. La risa, Prometeo: Valencia. Boccanera, Jorge. 2004. «La grandeza del relato breve». Revista cultural Ñ. n° 61, Noviembre.
Fragmento de un artículo de Rodolfo Fogwill titulado «Los cuentos breves y extraordinarios de Ana María Shua: cincuenta visiones del prostíbulo.» Publicado en Clarín, 20 de mayo de 1993.
Conceptos propuestos por Walter Benjamin en Crónicas de Berlín. 1985. Paidós: Barcelona. ana maría shua: las felicidades de la repetición 379 Brasca, Raúl. 2000. «Los mecanismos de la brevedad: constantes, variables y tendencias en el microcuento», http://www.elcuentoenred.com, n° 1: Primavera. Buchanan, Rhonda Dahl. 1996. «Literature’s Rebellius Genre: he short short story in Ana María Shua’s Casa de Geishas» en Revista Interamericana de Bibliografía, Vol. xlvi, n° 1- 4. – 1998-2000. «Entrevista a Ana María Shua» en El río de los sueños. 2001. interamer: Washington. De Santis, Pablo. 2000. «Risas argentinas: La narración del humor», en la Historia Crítica de la Literatura argentina. Tomo XI. La narración gana la partida, Emecé: Buenos Aires. Domínguez, Nora y Perilli, Carmen (comp.) 1998. Fábulas del género. Sexo y Escritura en América Latina. Beatriz Viterbo: Rosario. Drucaroff, Elsa. 2000. «Pasos nuevos en espacios diferentes», en la Historia Crítica de la Literatura argentina. Tomo XI. La narración gana la partida, Emecé: Buenos Aires. Freud, Sigmund. (1905) 1988. El chiste y su relación con lo inconsciente, Obras completas. Tomo V, Hyspamérica: Buenos Aires. Lagmanovich, David. 1999. «Hacia una teoría del microrrelato hispanoamericano» en Microrrelatos. Cuadernos de Norte y Sur: Buenos Aires. Noguerol Jiménez, Francisca. 2000. «Híbridos genéricos: La desintegración del libro en la literatura hispanoamericana del siglo XX», en http://www.elcuentoenred. com, n° 1: Primavera. – 2001. «Para leer con los brazos en alto: Ana María Shua y sus Versiones de los cuentos de hadas», en El río de los sueños, Aproximaciones críticas a la obra de Ana María Shua. Ed. Rhonda Dahl Buchanan. interamer: Washington. Polastri, Laura. 1996. «El insidioso espacio de la letra: Juan José Arreola y el relato breve en Hispanoamérica», en Revista Interamericana de Bibliografía, Vol. xlvi, n° 1-4. Said, Edward. 2004. El mundo, el texto y el crítico, Debate: Buenos Aires. Shua, Ana María. 1984 a. La Sueñera, Minotauro: Buenos Aires. – 1992. Casa de geishas, Sudamericana: Buenos Aires. – 2000. Botánica del caos, Sudamericana: Buenos Aires. Zavala, Lauro. 2000. «Seis problemas para la miniicción, un género del tercer milenio: Brevedad, Diversidad, Complicidad, Fractalidad, Fugacidad, Virtualidad», en http://www.elcuentoenred.com, n° 1: Primavera. – 2001.«Estrategias literarias, hibridación y metaicción en La Sueñera de Ana María Shua», en El río de los sueños, Aproximaciones críticas a la obra de Ana María Shua. Ed. Rhonda Dahl Buchanan. interamer: Washington
Referencia electrónica Denise León, « Ana María Shua », Bulletin hispanique [En línea], 110-1 | 2008, documento 13, Publicado el 01 junio 2011, consultado el 20 abril 2019. URL : http://journals.openedition.org/ bulletinhispanique/677 ; DOI : 10.4000/bulletinhispanique.677
Desde que empecé a trabajar con los blogs (este fue el primero) me propuse que no aparecería en ellos nada de mi creación ficcional. Análisis, comentarios, sí; lo que se vinculara con lo creativo siempre provendría de las actividades de mis alumnos; en otro orden de cosas, retomar ideas de otros en sitios, páginas y blogs para nutrir los diversos aspectos de la literatura y de la cultura que me interesara abordar por diferentes necesidades: investigación personal, interés de lectora, aportes para la enseñanza…
Lo cierto es que no he impulsado la posibilidad de que mis textos poéticos y narrativos fueran publicados y creo que a esta altura quedarán como cuadernos personales y, con o sin valor literario, nunca verán la luz de otro modo.
Por esta razón he sucumbido y, por primera vez (exceptuando un video que se realizó con fines educativos), voy a compartir en este espacio una…