A un hombre bueno no se le engaña de Rubén García García

Sendero

El engaño se paga de Rubén García García
La miraba sin que se percatara. Fingía ver los rizos caoba de su pelo, pero me detenía en el temblor de sus ojos, su leve sonrisa. Rozaba mi piel y decía lo feliz que era. Mentía, no se daba cuenta que su entrecejo no se desvanecía con la risa. Las últimas veces, al despedirnos notaba su urgencia por darme las buenas noches.
Hubo momentos de gran alegría, de pequeñeces: como el hecho de tener su mano entre mi mano. La resguardaba. Cuando la conducía sobre las grandes avenidas, ella caminaba o se detenía a la sutil orden de apretar o aflojar su mano. Recordé la luz de su mirada cuando ésta respondía a mi sonrisa, después se fue apagando. ¿Ella sabría lo que dirían sus ojos? Nunca lo sabré. Aunque creo que lo supo.
En el amanecer la neblina se arrastraba sobre el piso. La reconocí por su forma de caminar, en una mano su equipaje y la otra suelta, subía y bajaba con desorden como lo hace una mariposa con el ala rota. ¿Se iba de viaje? cuando ayer todavía me rodeaba con sus brazos. Nunca llegó a su destino… ni creo que lo tuviese.

Atardecer en el balcón de Patricia Collazo

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—Está empezando a refrescar —dices con la mirada perdida en las fachadas de enfrente.

Y yo, que no lo había notado, siento un escalofrío en cuanto tu mano se posa sobre tu falda. Como una mariposa moteada que en pleno vuelo hubiera decidido morir.

No te desplomas, tus brazos no caen inertes. Ni siquiera apoyas el mentón sobre tu pecho. Con la hidalguía de siempre, mantienes la cabeza erguida. Sostenida por la pared de ladrillos del balcón, o por tu tozudez. No has cerrado los ojos, nunca admitirías perderte nada. Ni siquiera tu muerte.

Acerco mi oreja a tu boca para cerciorarme de que no respiras y entonces tengo que decidir entre perdonarte u odiarte un poco más. Entre llorar como toda hija debería hacer, o explorar esta alegría cargada de alivio que se va instalando entre mis costillas.

Me siento otra vez a tu lado, como cada uno de los seiscientos veinticuatro atardeceres que llevo cuidándote.

Tarareo una nana, de esas que me cantabas de pequeña. El único recuerdo bueno que guardo de ti. Luego me pongo en pie y de puntillas, no va a ser cosa que cambies de idea, entro en el salón y cojo el teléfono.

«i will come to see you again» – Nayana Nair — it rains in my heart

. and when i come to meet youthere are oranges buried in snowand grenades in fruit bowls.there is your smile that is lockedin a room filled with flammablesyour new bedroomyou tell me as you turn away.i take steps towards this ruined shrineand a ghost, wearing all the dead roses of our world,holds a spear of […]

«i will come to see you again» – Nayana Nair — it rains in my heart

Las Gafas de Guillermo Cabrera Infante(1929-2005)

Sendero

Tengo gafas para ver verdades. Como no tengo costumbre no las uso nunca.

Sólo una vez…

Mi mujer dormía a mi lado.

Puestas las gafas, la miré.

La calavera del esqueleto que yacía debajo de las sabanas roncaba a mi lado, junto a mí.

El hueso redondo sobre la almohada tenía los cabellos de mi mujer, con los rulos de mi mujer.

Los dientes descarnados que mordían el aire a cada ronquido, tenían la prótesis de platino de mi mujer.

Acaricié los cabellos y palpé el hueso procurando no entrar en las cuencas de los ojos: no cabía duda, aquello era mi mujer.

Dejé las gafas, me levanté, y estuve paseando hasta que el sueño me rindió y me volvió a la cama.

Desde entonces, pienso mucho en las cosas de la vida y de la muerte. Amo a mi mujer, pero si fuera más joven me metería a monje.

Tomado del blog:

https://lapizazulix.wordpress.com/tag/formas-del-humor/

UNA LIBÉLULA — Apalabrando los días

UNA LIBÉLULA con traje de avispa y cabeza de escafandra ha decidido compartir asiento conmigo. Nos miramos torpemente a través de nuestras mirillas de cristal mientras aparentamos ausencias. Pero ambas sabemos que, en nuestras mentes, aletean deseos inconfesables. En vuelo cernido, ¡ya! (De mi poemario La senda hacia lo diáfano)

UNA LIBÉLULA — Apalabrando los días

SOMBRA

manologo

Es casi el medio día y mirando por la ventana, alcanzo a ver una sombra, de algo que pasa volando; es sin duda un ave y debe ser más o menos grande …

Vuelve a pasar la sombra y esta vez además escucho un chillido, una especie de graznido, que se repite varias veces. Busco a quien produce la sombra y los chillidos, para descubrir lo que creo que es un halcón. No es una gaviota ni otro pájaro que yo conozca …

Debe ser un halcón que vuela de cacería, persiguiendo a un ratón, o tal vez esté perdido, confundido con los edificios y los pedazos de jardín que ve abajo …

Un halcón que vuela y chilla, avisando que está allí, o que está desconcertado, porque miedo, es algo que no tienen los halcones …

Imagen original, modificada: http://blogueiros.axena.org

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Los buenos vecinos

Una prosa de lujo con un final sorpresa.

Alejandra Díaz Ortiz

En pleno verano, con la ciudad medio desierta, es muy refrescante ser bienvenida en la casa de un buen vecino… ¡Gracias!

Amor al primer verso*

Amor al primer verso, es un cuento de la escritora mexicana Alejandra Díaz Ortiz, productora de televisión, guionista, promotora cultural y productora de conciertos (representó a Joaquín Sabina en México y una de las socias y promotoras de “La tres catorce”, librería y algo más, que se inauguró hace poco en el madrileño Barrio de Chamberí. Espero que este cuento os guste tanto como a mí.  J.L.Soba(seguir leyendo)

*** Este cuento forma parte del libro Cuentos chinos, editado por Trama editorial, con prólogo de Luis Eduardo Aute. El libro va por su cuarta edición…

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cuentos-chinos

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La vida mágica de Marianne — Acuarela de palabras

Originalmente publicado en El blog de una empleada doméstica: ¿Por qué habrá vidas tan desgraciadas y otras tan afortunadas? No lo sé. Algunos lo atribuirán a la suerte, al azar, al tan nombrado karma, a la disposición personal o a una mezcla de todos estos factores juntos. Luego hay muchas vidas normalitas, sin demasiados…

La vida mágica de Marianne — Acuarela de palabras

Microposteos I — Lapizázulix la galaxia del cuento

En este recorrido que venimos haciendo por temáticas, nacionalidades… y que reúne en cada artículo varios cuentos (no todos ellos microrrelatos sino que he ampliado a relatos más extensos) he ido descubriendo algunas historias que se enlazan por un personaje o por alguna otra particularidad. Es por esto que iré intercalando algunos artículos con las […]

Microposteos I — Lapizázulix la galaxia del cuento

Día Mundial de la Poesía (World Poetry Day) — Apalabrando los días

La orquestación de las palabras, el colorido de las imágenes y la contundencia de una buena métrica otorgan a la poesía un poder sin parangón. Como forma de expresión íntima que permite abrirse a los demás, la poesía enriquece el diálogo que cataliza todo progreso humano y es más necesaria que nunca en tiempos turbulentos. […]

Día Mundial de la Poesía (World Poetry Day) — Apalabrando los días