El patito más que feo de Rubén García García

Minificción

Nadie lo quería, ni mamá Pato, ni mamá Ganso. «Es el karma le dijo la Rana, docta en ciencias ocultas. Disponía a suicidarse en las fauces de Lagarta, cuando fue rescatado por la sociedad protectora de las aves. En la estancia veterinaria se le identificó con una especie en vías de extinción. Desde ese momento le dieron atenciones de Rey. Le llegaban noticias de sus hermanos de infancia, gracias a la docta Rana. Algunos patos andaban a vuelo de mata escondiéndose de Elmer. otros gansos reclamaban su hígado. Y los sobrevivientes al recordarlo se ponían verdes de envidia. La Rana movía la cabeza y a cada salto que daba decía «Es el karma»

Este pato se convierte en el protector de este niño y le sigue por doquier  | Bored Panda

Frag. De las caras de la medalla de J. Cortázar

Muro de Dina Grijalva.

«…no supimos hacer
ni decir otra cosa…
ni siquiera supimos callarnos…abrazarnos
en cualquier esquina…
encontrarnos
en cualquier mirada…»
*Julio Cortázar/ «Las caras de la medalla»(fragmento)

Ximena y el muerto

Rubén García García.

Ximena y el muerto
Ximena, la hija del cavador de tumbas, fue al cementerio a dejarle comida a su padre en el momento que él terminaba de abrir una fosa para exhumar a un cadáver.
En los siguientes días su padre la noto alejada, desatenta.
¿No has dormido bien?
-No.
-¿pesadillas?
No sé
-¿ qué sientes?
Cuando estoy por dormir, en el letargo, siento un tronco pesado sobre mí. Un rato después me desofoco y respiro asustada, sudorosa y una languidez que me dura toda la mañana. Algo baila sobre mí.
La llevaron con la sanadora y les dijo seria:
a la muchacha se le subió el muerto. Ya nada se puede hacer, como vino se irá.
Meses después tuvo un crío que parecía no tener vida. Creció con la mirada lejana y caminaba engarrotado y dando traspies. Un día se fue a buscar a su padre. Y ya no regresó.
Ximena recuerda al muerto entre sueños y acude al cementerio en la tarde húmeda y gris a sembrar margaritas de monte.

Richard Feynman y el arte de comunicar y enseñar

Carlos Ruiz tomado del Financiero.

Richard Feynman (1918-1988), autor, escritor de novelas gráficas, intelectual, filósofo, es considerado uno de los físicos más importantes de todos los tiempos. Fue pionero en el campo de la electrodinámica cuántica. Su estilo para explicar las cosas de manera clara y sencilla hizo que le llamaran el ‘Gran Explicador’.

Sus estudios para ayudar a los científicos a comprender la interacción de la luz y la materia hicieron que se le otorgara el Premio Nobel (Física) en 1965. Su trabajo ha influido directamente en los campos de nanotecnología, computación cuántica y física de partículas.

En 1986, su investigación y explicaciones fueron fundamentales para ayudar a comprender la causa del desastre del transbordador espacial Challenger.

Además de su investigación profunda, Feynman fue un brillante, elocuente y apasionado pensador. En el mundo de la ciencia, se destacó por su capacidad para sintetizar y explicar conocimientos científicos complejos. Sus conferencias son legendarias: Albert Einstein asistió a sus charlas como estudiante de posgrado, y Bill Gates quedó tan inspirado por su pedagogía que llamó a Feynman, “el mejor maestro que nunca tuve”.

Las conferencias de Feynman estaban dirigidas a estudiantes que no tenían conocimientos previos de física o ciencia profunda. Eliminar el misterio de principios científicos complejos era el fuerte de Feynman. Sus conferencias siempre transmitían convicción y pasión por la ciencia.nullPUBLICIDADnull

Richard Feynman desarrolló una técnica para comunicar y enseñar información o conceptos complicados, utilizando conceptos concisos y un lenguaje muy simple, una técnica que desarrolló en su época de estudiante en Princeton.

Básicamente, su técnica es la siguiente:

1. Identifique el tema. Escriba todo lo que sepa sobre el tema. Cada vez que se encuentre con fuentes nuevas de información, agréguelas.

2. Enséñeselo a un niño. Si le puede explicar el concepto a un niño, ya la hizo. Comience con una nota en blanco y escriba el tema o materia que desea enseñar. Luego, debajo de ese tema, vaya escribiendo todo lo vaya aprendiendo al respecto. El truco consiste en escribirlo de manera simple y sencilla, de modo que un niño pueda entender de qué está hablando.

Al hacer esto utilice términos sencillos. Los niños no entienden ‘jerga’ o vocabulario denso. La ciencia está llena de terminología compleja (por eso los diagramas que hacía Feynman se volvieron tan valiosos). Sus gráficos ilustraron cosas sobre las que otros científicos daban conferencias maratónicas, densas y complicadas.

Cuando hablamos sin ‘jerga’, nos liberamos de escondernos detrás de conocimientos que no tenemos. Las grandes palabras y los conceptos turbios o ‘esponjosos’ nos incapacitan para ir al grano y transmitir conocimientos a los demás.

Sea muy breve: la capacidad de atención de un niño requiere que imparta conceptos como si estuviera presentando una idea de negocio durante un breve ‘viaje en elevador’ (el famoso elevator pitch: explicar una idea en 30 segundos). Explique el concepto brevemente. Los niños no tienen la habilidad o la capacidad mental para comprender algo que lleva más de 30 segundos de explicación.

¿Tuvo dificultades para poner pensamientos en su nota y explicarlo breve y claramente? Eso demuestra que tiene margen para mejorar. Aquí también es donde el poder de la creatividad puede ayudarle a alcanzar nuevas alturas en el aprendizaje. Para Feynman, gran parte del placer de la ciencia estaba en este primer paso: desentrañar sus niveles de comprensión.

3. Identifique sus lagunas de conocimiento (knowledge gaps)

Este es el punto donde ocurre el verdadero aprendizaje. ¿Qué le falta? ¿Qué es lo que no sabe?

Resaltar las lagunas de conocimiento lo ayudará cuando recopile y organice sus notas en una historia coherente (siguiente paso). Aquí puede recurrir a su material original (notas de clase, ideas, etcétera) cuando tenga preguntas del tema. Y si no sabe algo, vaya a los libros. Vuelva al material de origen y recopile información que le ayude a llenar sus huecos de conocimiento.

4. Organizar, simplificar y contar una historia

Empiece a contar su historia. Junte sus notas y comience su relato con explicaciones concisas, reuniendo los conocimientos más importantes sobre el tema.

Practique leyendo su historia en voz alta. Pretenda que se la cuenta a un grupo de estudiantes. De esa manera, escuchará cuando su lenguaje deje de ser simple. Si hay tropiezos pueden indicar pensamientos incompletos. Use analogías y oraciones simples para fortalecer su comprensión de la explicación.

No hay duda: la mejor manera de aprender bien algo, es tener que enseñarlo.

El autor es profesor decano del área de Política de Empresa (Estrategia y Dirección) en el IPADE.

Después de ti de Yurena González Herrera

Antología coordinada por Lilián Elpick «O dispara usted o disparo yo»

Después de ti
Sarah Bloom era el prototipo de detective quemado por los
años. Tenía instinto para el crimen, se movía rápido y tenía intuición.
Le gustaba limpiar sus armas los viernes pero desde hacía semanas un
caso le impedía trabajar. Empezó a crecer en su interior el miedo: su
peor asesino se había escapado y prometía que la mataría pronto. No
parecía ella, sino la piel y los huesos de Sarah, un zombie que no
dormía ni comía, qué buena era oliendo el peligro. Estudió el caso de
Jakson varias veces: era un sociópata que encontraba placer en el
triunfo, en la impunidad.
—Después de ti —le dijo ella en la puerta del salón de
interrogatorios, tres años atrás.
—Tuviste mucha suerte, rata, no soy fácil de atrapar. Algún día
te despertarás y todo lo que te rodee estará muerto, incluido tu perro.
Ella sonrió y le sostuvo la mirada durante lo que le pareció una
eternidad, el reloj marcó las tres de la tarde, fin de la visita.
Ahora le esperaba en su piso, con sus armas limpias, cargadas, a
punto. Pero Sarah se durmió, le venció el cansancio ante tanta tensión
acumulada. Y soñó con su perro ahogado en sangre, y su casa llena de
cinta amarilla de escena de crimen. Se despertó atada a una silla, frente
a una cámara. Ya buscaba cómo desatarse cuando Jackson apareció
con cables.
—Después de ti, Jackson.
Gritos en un almacén abandonado de la 5ª con Harrison.

Yurena González Herrera (Tenerife, 1980).

Historiadora y bibliotecaria, se ha formado como docente y Gestora
Cultural. Ha publicado en obras colectivas y revistas del género del
microrrelato en España y Suramérica. Ha participado en diversos
congresos literarios, simposios y festivales internacionales. Ha
intervenido en actos culturales y programas de radio con lectura de sus
textos y difusión del Proyecto Encuentro de Minificciones e imparte
talleres de creación literaria. En 2016 publica su primera obra, El diablo
se esconde en los detalles (Escritura entre las nubes).

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Ana Grandal (Madrid, 1969) Mensaje

O dispara usted o disparo yo Antología de Lilian Elphick


«Lo hcms sta noxe n kasa a ls 9». Enviar. Una centésima de
segundo más tarde se da cuenta de su error: ha mandado el mensaje a
María. No a Mario, a María. A su esposa. La precipitación y la similitud
gráfica le han jugado una mala pasada.
Un sudor frío le recorre la espalda. «Calma». Es imposible que
María descodifique la información contenida en la escueta frase. Tal
vez piense que es una invitación al sexo, ese sexo que, durante un año,
ella le ha negado. Por otra parte, ¿no es verdad que, a pesar de su
costosísimo celular ultraligero de niña pija, de rica heredera caprichosa,
siempre olvida recargarlo? No puede evitar una sonrisa. Quizás, a las
nueve, cuando Mario entre en su casa a descerrajarle a María un tiro en
plena nuca, comprenda inútilmente su significado.

HOLA , TE QUIERO , YA NO , ADIOS. PRESENTACION DEL NUEVO LIBRO DE ANA  GRANDAL - Arte-Factor

Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce
como traductora científica freelance desde 1996. Ha traducido diversos
libros de divulgación y la compilación de poesía incluida en Mina Loy.
Futurismo, Dadá, Surrealismo (2016). Cuenta con varios premios
literarios. Ha publicado la colección de microrrelatos Te amo, destrúyeme
(2015), al que pertenece el microrrelato «Mensaje». Coedita con
Begoña Loza la colección de relatos La vida es un bar (Vallekas) (2016),
donde también participa como autora. Colabora en las revistas digitales
La Ignorancia y La Charca Literaria.

«En esta literatura se pueden encontrar recursos del terror, la ciencia ficción, la novela negra o el fantástico» | Entrevista a Juan Mattio — Liberoamérica

Juan Mattio nació en Hurlingham (provincia de Buenos Aires), Argentina, en 1983. Como escritor, publicó las novelas Punto Ciego (escrita en colaboración con Kike Ferrari) y Tres veces luz (formando parte de la colección Negro Absoluto, dirigida por Juan Sasturain). Además, colaboró para revistas culturales y tuvo un breve paso por el periodismo policial y […]

«En esta literatura se pueden encontrar recursos del terror, la ciencia ficción, la novela negra o el fantástico» | Entrevista a Juan Mattio — Liberoamérica

La señora M de kjel Askildsen

LA SEÑORA M
Autor: Kjell Askildsen tomado del fb.

Una de las pocas personas que saben que aún existo es la señora M., de la tienda de la esquina. Dos veces por semana me trae lo que necesito para vivir, pero no es que se mate por el peso. La veo muy de tarde en tarde, porque tiene una llave del departamento y deja la compra en la entrada, es mejor así, de ese modo nos protegemos mutuamente, y mantenemos una relación pacífica, casi diría amistosa.
Pero una vez que la oí abrir la puerta con su llave, me vi obligado a llamarla. Me había caído y dado un golpe en la rodilla, y era incapaz de llegar hasta el diván. Por suerte, era uno de los días en que le tocaba subirme la compra, así que solo tuve que esperar cuatro horas. La llamé cuando llegó. Quiso ir a buscar un médico inmediatamente, su intención era buena, solo es la familia más allegada la que llama al médico de mala fe, cuando quiere librarse de la gente mayor. Le expliqué lo necesario sobre hospitales y residencias de ancianos sin retorno, y la buena mujer me puso una venda. Luego hizo tres sándwiches que me dejó en una mesa junto a la cama, además de una botella de agua. Al final, llegó con una vieja jarra que encontró en la cocina.
-Por si la necesita -dijo.
Y se marchó. Por la noche me comí un sándwich, y mientras me lo estaba comiendo vino a verme. Su visita fue tan inesperada que he de admitir que me vencieron los sentimientos, y dije:
-Qué buena persona es usted.
-Bueno, bueno -dijo escuetamente, y se puso a cambiarme la venda.
-Esto le irá bien -dijo, y añadió-: Así que no quiere saber nada de las residencias de ancianos; por cierto, supongo que sabe que ahora no se llaman residencias de ancianos, sino residencias de la tercera edad.
Nos reímos los dos de buena gana, el ambiente era casi alegre. Es un placer encontrarse con personas que tienen sentido del humor.
La pierna me estuvo doliendo durante casi una semana, y ella vino a verme todos los días. El último día dije:
-Ahora estoy bien, gracias a usted.
-Bueno, no se ponga solemne -me interrumpió-, todo ha ido perfectamente.
En eso tuve que darle la razón, pero insistí en que, sin ella, mi vida podría haber tomado una desgracia sin rumbo.
-Bah, se las hubiera arreglado de una u otra manera -contestó-, es usted muy terco. Mi padre se parecía a usted, así que sé muy bien de lo que hablo.
Me pareció que estaba sacando conclusiones sobre una base demasiado endeble, pues no me conocía, pero no quise que pareciera una reprimenda, de modo que me limité a decir:
-Me temo que piensa demasiado bien de mí.
-Oh, no -contestó-, debería usted haberlo conocido, era un hombre muy difícil y muy testarudo.
Lo decía completamente en serio, admito que me impresionó, me entraron ganas de reírme de alegría, pero me mantuve serio y dije:
-Comprendo. ¿También su padre llegó a muy mayor?
-Ah sí, muy mayor: Hablaba siempre mal de la vida, pero nunca he conocido a nadie que se esforzara tanto por conservarla.
A eso podía sonreír sin problemas, resultó liberador, incluso me reí un poco, y ella también.
-Supongo que usted también es así -dijo, y me preguntó impulsiva si le dejaba leerme la mano.
Le tendí una, no recuerdo cuál de las dos, pero quiso la otra. La miró atenta durante unos instantes, luego sonrió y dijo:
-Justo lo que me figuraba, debería usted haber muerto hace mucho tiempo.


El Autor
Kjell Askildsen
Uno de los mejores narradores contemporáneos, de exigua pero contundente y espléndida obra, el noruego Kjell Askildsen (Mandal, 1929) no ha gozado de la difusión y reconocimiento internacional de otros grandes de su época.
Askildsen tendría unos comienzos un poco accidentados. Su primer libro, de 1953, «A partir de ahora te acompañaré a tu casa» (incluido en el volumen de cuentos recopilatorio ahora aparecido con el título de «No soy así») fue prohibido por «inmoral», debido a su «alto contenido sexual». Algo que compartiría con el gran Strindberg. Aunque Askildsen también se adentraría en el campo de la novela, todos sus libros a partir de 1982 serían volúmenes de cuentos.
(Web: ABC Cultura)

La cena* de Rubén García García

Llegó la abuela a cenar. Ella de por si come poco. Mal comió dos tamales de mole, su taza de chocolate y pellizco su pan de muerto y terminó con su copita de anis del mono. Cruzamos miradas, al mismo tiempo nos levantamos y ya en la puerta, nadie se animaba a encaminarla, hasta que mi madre le dijo: abuela usted ya conoce el camino. Bien sabe que al final fe la calle comienza el cementerio.

Una abuela invitó por error a un adolescente a celebrar Acción de Gracias  en 2016 y se convirtió en una tradición - VIX

*intertextualidad

Se llama La Jument y es uno de los faros más espectaculares de la costa francesa.

La historia de la foto

Del muro de Don Lalo Ferral- Tomado del Fb

Ventana al mundo!!

«Se llama La Jument y es uno de los faros más espectaculares de la costa francesa. Está a dos kilómetros aguas adentro de la isla de Ouessant y fue construido entre1904 y 1911 para señalizar unos peligrosísimos bajos en los que se habían producido multitud de naufragios.¿Cómo se realizó la fotografía? Fue tomada el 21 de diciembre de 1989. El fotógrafo francés especializado en imágenes de faros Jean Guichard sobrevolaba en helicóptero La Jument un día de fuerte tormenta buscando la foto perfecta de esas gigantescas olas del Atlántico golpeando contra la estructura del faro. Dentro, el farero Theophile Malgorn, que por aquel entonces rondaba la treintena de años, escuchó las repetidas pasadas del helicóptero y pensó que algo raro podía ocurrir; quizá el piloto estaba tratando de ponerse en contacto con él por un naufragio o por algún accidente. Y en una maniobra a todas luces descabellada abrió la puerta para ver qué pasaba.La acción completa duró apenas unos segundos. Guichard vio a aquel hombre en la puerta y su instinto de fotógrafo le dijo que allí había una composición perfecta: el hombre y la fuerza de la naturaleza. Empezó a disparar en modo ráfaga su cámara casi a la vez que una nueva ola gigante empezaba a abrazar con toneladas de agua embravecida la estructura del faro. En ese mismo instante, el farero Malgorn –asomado al quicio de la puerta- escuchó un trueno seco, como una estampida brutal (el impacto de la ola contra el frente del faro) y supo que había cometido un tremendo error. Tan rápido como abrió volvió a cerrar la puerta, justo una milésima de segundo antes de que la ola lo arrasara todo. Estaba vivo de milagro. En el carrete de Guichard quedaron impresas 9 imágenes –las que al motor de la cámara le dio tiempo a disparar – que le harían famoso de por vida y con las que en 1990 obtendría el segundo premio en el World Press Photo (el primero fue para la célebre foto de un manifestante chino parando él solo una columna de carros de combate en Tianammen).El farero Theophile Malgorn sigue viviendo en esta isla de Ouessant y no quiere recordar el aprieto en que se vio por la manera irresponsable en que abrió la puerta del faro; él salió a ver qué pasaba por profesionalidad y casi le cuesta la vida. Pero que poco después Guichard lo visitó en su casa, le regaló una foto firmada de aquel “momento decisivo” -que diría Cartier Bresson- y se hicieron muy amigos.Desde julio de 1991 el faro es controlado automáticamente. Los fareros son (o eran) gente muy especial. Seres solitarios y poco habladores, artistas con todo el tiempo del mundo para escribir, pintar o esculpir. Filósofos de una vida que muy pocos hubieran sido capaces de soportar.

”Texto: Paco NadalEl País Tomado de Bellas Artes y Cultura.

Ecuación imposible Mónica Cazón

De la antologíaa de Pequeficciones. Ant.: José Manuel Ortiz Soto y Chris Morales


Abuelita lloró durante toda la cena. Las lágrimas licuaron sus ojos
transparentes, mientras nosotros jugábamos en armonía, para que
sonriera. Tratamos de consolarla, pero fue en vano. Luego la
escuchamos hablar por celular:
—¡No entiendo para qué le confesé mi edad, solo números!
Estábamos tan enamorados.
El mundo de los grandes es extraño, ¿tendrá que ver la
matemática con el amor?

Vamos Viendo 11: Mónica Cazón y los zombies de la cultura urbana - Diario  Cuarto Poder

Mónica Cazón (Argentina). Escritora. Licenciada en Ciencias de la
Educación. Especialista en LIJ. Gestora cultural, docente en Plat. Se
desempeña en la UNT. Fundó y coordina #MicroLee, Asociación
Lagmanovich, Microsaurias, Cidelij, y el Ciclo de Lecturas de
Microficción de la BibVal en la Biblioteca del Congreso de la Nación.
Colabora en La Gaceta Literaria y en las revistas: La papa en la
literatura tucumana y otros. Fue traducida al francés, italiano e inglés.
Editó 15 libros.

Circo para adultos RGG


En esta parte del planeta ven al sexo como un acto circense. Aplauden cuando hago sexo oral y retumban gritos de admiración y envidia cuando he despachado a media docena de ejemplares masculinos, bien dotados. Y es una locura cuando miran que uno de ellos se ha quedado emasculado. Por supuesto que lo que devoro es una copia perfecta de un pene hecho de almendras. solo el administrador del circo sabe que sí soy capaz de hacerlo.