Tiemblan las hojas
y la luz de las criptas.
Un niño sueña…
sueña en su soledad
sueña que corre y juega…
VanGogh
El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios
Tiemblan las hojas
y la luz de las criptas.
Un niño sueña…
sueña en su soledad
sueña que corre y juega…
VanGogh
Cerca la niebla
los rincones de la urbe.
Rondan fantasmas.
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¿Dormita el sol?
¿o regresa el crepúsculo
a confundirnos?
Mientras el río
desemboca en el mar,
la garza anida.

La cima azul,
frío y oscuridad;
de lobo y viento.

Y se abre el mar
de la rosada espuma
Venus emerge.

La planicie
parece interminable
para el gusano.

Eres tortura,
abismo de mi juicio;
cielo e infierno.

SENRYU: su creador es Karay Senryu (1718-1790), también conocido como Hachiemon Masamichi.
-El Senryu es una composición poética que consta de tres versos y su estructura métrica es: 5-7-5.
-Admite metáforas, personificaciones y todo elemento lírico que se quiera utilizar.
-Es similar a un poema normal con métrica: tecetillo, poemeto, etc.
-El senryu, no nació lírico, se utilizaba de forma graciosa e irónica, humor negro, para burlarse de los gobernantes de la ciudad.
Más tarde se extendió su tema, basándose en temas de las personas, sus sentimientos, su alma, sus deseos, emociones, lo abstracto, lo metafórico, sensaciones, etc.
-No suele hablar de la naturaleza y si lo hace, es metafóricamente, nunca ser el centro de la historia.
-No hay kigo (Cambio de estación)
-No hay kireji (cambio de pensamiento)
-No lleva rima, se puede admitir la rima asonante pero no la consonante, ningún poema japonés la lleva.
-No lleva título.
Ejemplo:
Naces en mí
y levantas el vuelo
de mi suspiros.
Maramín-Ricardo Linares

Karai Senryu nació en el 3er año de Kyôho (1718). Senryu fue uno de sus varios seudónimos literarios. No alcanzó la posteridad como escritor, sino por su labor como crítico y evaluador de los versos satíricos que escribían los barberos, los monjes, los buscavidas y los comerciantes de su tiempo. La gente de Edo reconocía su autoridad y lo elegían para que evaluara sus composiciones. Mientras otros selectores -había muchos- recibían mil de versos, Senryu se las veía con diez mil. Una vez, en el 8vo año de Anei (1779), evaluó veinticinco mil. Su primer hijo se convirtió en el Segundo Senryu, su quinto hijo fue el Tercer Senryu. En tiempos de Blyth se había llegado al Décimocuarto Senryu pero, como el propio Blyth recuerda, a esas alturas la sucesión ya no tenía el mismo significado.
He aquí una pequeña selección de senryus anónimos que fueron compilados por esta destacada figura de la literatura nipona:
Al mismo tiempo,
caen las manos que zurcen
y la hoja seca.
Mirando al monte Fuji,
la sembradora de arroz
se arregla el pelo.
Cuando la nuera no está,
pone en los labios del niño
sus pechos mustios.
Hasta un relámpago
a veces lo hace bien,
a veces mal.
Cuando sorprendieron
al ladrón del caballo,
escapó montado en él.
Bonita, sí,
mas cierran la ventana:
luna invernal.

En el invierno,
las gotas de rocío
se hacen diamantes.

Vino la muerte:
dijo, toqueteandome,
«sigues tiernito»

Al Pico Azul
van los barcos fantasmas
y lo rodean.

Caminé sin rumbo. ¿Llueve? la tarde se hará sepia. Tengo cientos de gotas en mi pelo y percibo hilos que corren por mi frente, Hilos que se hacen dehiscencias por donde se escapa tu imagen. Tenías abundante cabello suelto, que se movía al vaivén del viento esparciendo su color y aroma de ébano. En el atardecer te diría mis emociones, no llegaste a la cita. Han pasado muchos años y de vez en cuando la garúa vespertina me obliga a convivir con los fantasmas. No puedo reprimir una exhalación y preguntarme ¿cómo estarás?

Sí, es tulipán;
los botones cerrados
los mueve el viento.
Las abejas y yo,
hacemos ronda…
ellas para libar
y yo, para admirarlo.
