Aprendiendo minificción,4, con Ana María Shua por Rosa Navarro*

 Para gustar de la minifición* requiere conocimientos previos y debe ser capaz de identificar las evocaciones de otras lecturas emitidas por el autor. El microrrelato no explica: sugiere, abriendo así una baraja de posibles interpretaciones. Brevedad e intertextualidad exigen un lector capaz de reflexionar después de la lectura, de actualizar las estructuras, de descifrar los códigos retóricos tales como las metáforas, de decodificar las interferencias; un lector consciente de que ningún texto se lee independientemente y de que la lectura continúa después de que esta ha ocurrido: “todo acto de lectura es una difícil transacción entre la competencia del lector (su conocimiento del mundo) y la clase de competencia que determinado texto postula con el fin de ser leído” (Eco, 1996: 45). La lectura es un proceso de interacción, y en la interacción receptora entran en juego las aportaciones del texto y las aportaciones del lector, que se necesitan y se condicionan. Un tipo de intertextualidad* consistiría en la relación del texto propiamente dicho con el paratexto, es decir, con los elementos que rodean al texto, tales como el título, prólogos, notas al pie, ilustraciones, etc. En el caso del microrrelato el paratexto es muy importante. Ya dijimos que el título, por ejemplo, suele formar parte del texto y completar su significado pero, además, puede tener una función intertextual. En el caso de nuestra autora, son numerosos los ejemplos en los que aprovecha versos, frases conocidas o títulos anteriores –del mismo modo que ocurre en la poesía– y los reescribe con diferentes intenciones: irónica, descontextualizadora, etc. En el siguiente ejemplo reconocemos un famoso verso de Bécquer:

Poesía eres tú

Tu presencia y tu voz lo invaden todo, constantemente, ya no te escucho pero aun así te oigo, ese sonido discordante convertido en la música de fondo de mi vida, esa masa compacta de ruidos de la que por momentos mi mente extrae algún sentido, en la que me muevo pesadamente, como un buzo agobiado por las muchas atmósferas que presionan su cuerpo contra el fondo del mar. Tal vez por eso, amor mío, me gustas cuando callas porque estás como ausente (Shua, 2009: 428).

Además, se cierra el texto con un verso de Neruda, al que da un nuevo significado y del que se sirve para dotar de humor e ironía al relato. 

5 *“Hablo de intertextualidad externa cuando el mecanismo intertextual afecta a textos de diferentes autores; a efectos prácticos hablaré de intertextualidad. Hablo de intertextualidad interna cuando el mecanismo intertextual afecta a textos del propio autor; a efectos prácticos le llamaré intratextualidad. La intertextualidad (externa) será endoliteraria o exoliteraria según la naturaleza del subtexto. La intertextualidad endoliteraria la reducimos a cita y alusión, que pueden ser explícitas (marcadas o no)” (Martínez Fernández, 2001: 81). 6

*En los archivos están los textos anteriores

https://sendero.blog/2020/05/29/aprendiendo-minificcion-con-ana-maria-shua-por-rosa-navarro/

https://sendero.blog/2020/05/18/aprendiendo-de-ana-maria-shua-dos-de-rosa-navarro-romero/

https://sendero.blog/2020/05/15/aprendiendo-de-ana-maria-shua-de-rosas-navarra-frag-uno/

*El inicio del texto, es una acotación mía

Ana María Shua: Argentine writer - Biography and Life

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