Caminó por la orilla del mar, y meditó cada vez que el agua me besa los pies, su inmensidad me sobrecoge, y sobre el horizonte veo un barco de vela que se hunde en el tiempo. Me veo jugando sobre el pecho de mi padre y sus manos abrazándome; entonces los ojos se inflaman…suspiro y camino pensando que su sombra me sigue y cuida. Con su recuerdo voy de la sonrisa a la tristeza; el equilibrio entre ambas cosas es lo que me mantiene. Una ola llega, burbujea bajo mi piel y después se va. Nada se queda, todo por movimiento huye. Me iré yo, pero dejaré en el vuelo de las gaviotas mis quehaceres. Eso deseo, eso amo…


Muy bonito. Feliz viernes.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias Navi, por dejarme tu pensamiento. Lo he modificado…
Me gustaLe gusta a 1 persona