Cuarenta años habían pasado cuando la encontró, tuvo una erección tan feroz que aceptó que retornaba a la adolescencia.
«Eres lo que busco», dijo al oído, mientras la sujetaba de las caderas. El perfume de sus cabellos lo enloquecía; sus labios rodaban por su cuerpo..
Dentro, la barca del infarto desataba sus nudos.


Me gusta 👍
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias Pippo, un abrazote grande
Me gustaLe gusta a 1 persona