Sacudiendo la vivienda, tropiezo con un detalle. Los recuerdos son palomas sobre mi cabeza, que nunca van a ninguna parte, dan vueltas y vueltas; vuelven, van. ¡Nunca duermen! Siempre alertas para incitar lo que se fue.
He movido la cabeza. Y digo ¡basta! ¿Cuándo llegará el desapego? Por la tarde miro el horizonte, el mar, el ocaso; no hay una luna diferente, ni astro que sirva de señal.
El barco que espero tarda demasiado.
El mar gruñe al azotar la roca, si quitara el mar, la roca; seguiría oyendo los azotes del agua dentro de mí. El barco tarda, y el desapego no llega.


Es así como lo describes. Cuando sea total el desapego, en mi caso ya estaré en ese mar…
Abrazos
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Conocí una mujer, doctorada en ciencias, Me contó que de joven se había enamorado y por razones de vida, no podía olvidarlo. Hace unos días hablé con ella, y sigue sola, llena de trabajo, estudiando. Ignoro si aun lo recordará.
Sabes amada amiga, el desapego total, vendrá cuando el quiera venir, Nosotros a vivir el presente.
Gracias por estar siempre acompañandome en el blog. sabes tengo un canal en youtube y allí estoy acomodando la música… Te mandare la dirección cuando tenga ya forma. Te beso y te doy tus rosas blancas.
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La soledad es mi compañia. Tengo para fin de este año, o principios del entrante, un cambio sustancial en mi vida.
Si lo logro, voy a compartirlo contigo mi querido amigo.
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Stella, deseo que todo sea para bien de vos. Bienvenidos los cambios…Van mis flores para ti con mis abrazos.
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