Juan soñaba con Isabela. Los besos de ella le causaban sofoco, dejando un olor de piñas fermentadas. Su esposa intentaba despertarlo, pero él tenía los ojos lejanos, en los labios un azul húmedo que enmarcaba su fría sonrisa.

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Eso se siente triste. Que descanses bien amigo mío.
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Si es triste por la muerte, pero por el sueño, no lo creo. besos y rosas amada mujer.. cuidate.
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Saludes mi apreciado Rubén. Abrazo con cariño.
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