Con afecto dedicado al profe Manolo
Hubo un tiempo que el gato se le reconocía como el rey de la selva. Los felinos lo veían con temor, respeto.
El tigre era un cazador inútil y se le veía desgarbado, tambaleante y sus costillas se levantaban escandalosamente y lo seguían de cerca las aves de rapiña.
Un día quedaron frente a frente y el tigre balbuceó.
– Gato enséñame a cazar musitó más con los ojos que con la garganta.
El rey lo vio y no pudo evitar sentir tristeza.
Con paciencia fue inculcando su destreza. El tigre seguía al gato, lamía su piel, velaba su sueño, a cambio fue entrenado en el acecho, en otear los aromas del viento, en camuflarse entre la vegetación, la estrategia y el ataque.
Muchos meses después el tigre lucía diferente, se volvió todo un cazador y la comida le restituyó la vitalidad perdida. Se sintió poderoso y de frente le dijo:
-Gato estoy satisfecho de lo que me has ayudado, de lo aprendido y ya estoy en condiciones de valerme por mi mismo, pero también ansío ser rey de la selva. Así que, con todo respeto, pero es necesario comerte. No lo tomes a mal, me caes bien, solo acepta que es necesario para lograr mi objetivo.
El tigre se abalanzó sobre el gato, éste, se escabulló y estando una palmera se subió con facilidad y rapidez. El tigre lo miró y enfadado le gritó.
-No me enseñaste a subir a los árboles y menos a las palmeras.
.No tigre, un maestro, nunca enseña todo.


Muy bueno ! 👏👏👏
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Gracias María Laura por llegar y dejarme tu opinión. Abrazo y rosas
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¡Gracias Rubén! ¿Sabes que es la primera vez en mis casi dieciocho años de bloguero que alguien me dedica una entrada…? ¡Magnífico el relato y sí, el maestro siempre guarda algo para sí mismo: en mi caso, es el cariño de los alumnos…. 🙂 🙂
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Sabes manolo que esa brevedad me la contó uno de mis mejores amigos de la prepa. Un alumno superdotado en inteligencia y disciplina y oratoria. Se dedicó a la investigación y dejó algo al mundo. Traje la historia por cincuenta años en mi memoria y ´tú me la recordaste y antes de que pase otra cosa la escribí en este preciso. Así que bien dedicada mi buen. Abrazo y buena noche tengas.
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¡Gracias! ¡Qué buena tu memoria! ¡Un gran abrazo de buenas noches! 🙂 🙂
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Es necesario que, la buena voluntad, como excelente proveedora de consideraciones, se reserve algo para si misma, pues ha de importarle más preservarse que regalarse …. Ese gatito bien sabía con quien estaba tratando …
Saludos …
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Así es J M. el no agradecimiento, la egolatría y la envidia son antivalores que son más frecuentes que la amistad y el agradecimiento. Gracias por llegar amigo y un abrazo.
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