Soy Lobo, Alada

Terminaba el arreglo de la oficina escolar donde apoyaba medio día como secretaria en una escuela primaria dirigida por monjas, cuando repiqueteo el teléfono.
—Sí… escuela “Divina Providencia” a escasos metros la superiora dejó la lectura y paró el rabillo de la oreja.
  • Soy lobo. Habla lobo. Era la primera vez que escuchaba aquella voz, pero el alias le era conocido. La voz le cayó con la fuerza de un martillo y la hizo tartamudear. Sabía que la superiora la tenía en el foco. —¿eres tu, alada? Engoló la voz, la hizo firme y le respondió.
  • Le repito, habla usted a la dirección de la escuela ¿se le ofrece algo?
  • Sí, eres tú, así es como imaginé tu voz, clara, con un siseo musical…¿Sabes donde estoy? —sin esperar la respuesta prosiguió. Estoy en tu ciudad, he cruzado el mar para venir a verte y estar a tu lado.
Con fuerza colgó el teléfono, pero no pudo evitar que le temblase los dedos y la palidez se apropiara de su rostro juvenil.
—¿Quién era novicia?
—Teléfono equivocado, Superiora.
Sor Angélica movió la cabeza mentalmente y se dijo “la novicia cree que nací ayer” y continuó con sus quehaceres.

Resultado de imagen para secretaria hablando por teléfono pintura

 

El túnel de Federico Fuentes Guzmán

De nuevo sobrevino la luz. Lara se limpió los labios con el pañuelo amarillo. Parecía una mujer satisfecha. ¿Cuál de aquellos pasajeros la había besado en el ínterin oscuro del túnel?

treeen.jpg

De Borges

«Dos personas me han hecho la misma pregunta: ¿para qué sirve la poesía? Y yo les he dicho: bueno, ¿para qué sirve la muerte?, ¿para qué sirve el sabor del café?, ¿para qué sirve el universo?, ¿para qué sirvo yo?, ¿para qué servimos? Qué cosa más rara que se pregunte eso, ¿no?».

Tomado de fb

En memoria de Escher Mónica Lavín

Sin saber qué hacer con sus secretos se ranuró el pecho y uno a uno insertó -doblados con minucia- los poemas, las cartas, las tarjetas amorosas. Terminada la tarea, apretó las manos ensangrentadas sobre el tajo abultado y descansó.
Cuando la encontraron, una bandada de pajarillas de papel se desprendía de aquella herida y partía por la ventana.

Nació en la Ciudad de México el 22 de agosto de 1955. Narradora. Bióloga por la Universidad Autónoma Metropolitana. Ha sido investigadora en el Instituto de Ecología; jefa del Departamento Editorial de Difusión Cultural de la uam; conductora del programa de radio “Muy Interesante”; coordinadora de talleres de narrativa en el Centro de Comunicación y Desarrollo; maestra de la Escuela de Escritores de la sogem. Presidenta de la Asociación Iberoamericana de Escritores; guionista del Canal Once; conductora del programa radiofónico “Palabras al oído”. Colaboradora de El Economista, El Universal, Época, La Plaza, La Vida Literaria, Memoria de Papel, Mundo Celular,  Nonotza, Vértigo. Becaria del Fideicomiso para la Cultura México-Estados Unidos, 1998; del fonca y el Gobierno de Canadá para una residencia literaria en el Banff Centre for the Arts en Alberta, Canadá, 2000. Pertenece al snca desde 2003. Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen 1996. Premio del Club de Periodistas 1997 por el programa radiofónico de divulgación de la ciencia “Muy Interesante”. Premio Nacional Narrativa Colima para obra publicada 2001 por Café cortado. Parte de su obra aparece en diversas antologías nacionales como Cuentos eróticos mexicanos, Selector, 1995; La luna de miel según Eva, Selector, 1996; Historias para sentir, Ediciones sm, 2004, entre otras.lavin Monica

El cartero llama dos veces XIX — El Blog de Arena

Hacía mucho que no escribía una entrada bajo este título tan poco original y que fue extendiéndose más de lo que pensé en su inicio; pero hay hallazgos que merecen la pena ser compartidos. Encontré esta deliciosa carta en The National Archives, sitio oficial histórico británico donde pueden encontrarse verdaderas maravillas. La carta, escueta […]

a través de El cartero llama dos veces XIX — El Blog de Arena

Aquellos nombres de curufmapu

Pasea por la playa indiferente al viento salvaje. Descalza,  sigue la senda que demarca la espuma fría de las olas.
Ha recorrido incontables veces, a través de los años, esas rutas húmedas  que aparecen y desaparecen según la marea. Ama esa línea inexacta que se desvanece absorbida por la arena  para ser trazada de nuevo por la siguiente ola, abriendo nuevas e infinitas posibilidades de trayectos y destinos.
Cada año, vuelve a esta playa siguiendo el ritual de quien peregrina a la tierra madre y nutricia en busca de los paisajes, sonidos, perfumes y nombres que dieron forma a su infancia y juventud lejana y que ahora sostienen, como un amuleto protector, el peso de su adultez.
Camina mientras recuerda el tiempo en que hubo paisajes generosos de naturaleza escarpada y rebelde que recorrió con entusiasmo de explorador , y hubo nombres que agitaron su corazón y dilataron sus pupilas en las noches de verano, que la hicieron sentir bella y cómplice de un lenguaje bipersonal. Recuerda que hubo dolor y gracia en equilibrio, como si el Universo hubiese querido otorgarle una vida por la cual estar agradecida.
Hoy aquellos paisajes, aunque bellos aun, reflejan los estragos de la antropocéntrica y errónea idea de progreso, y aquellos nombres indelebles aun la visitan de vez en cuando, en sueños, tan vívidos, que no se desvanecen hasta muy avanzado el día siguiente.
https://www.loscuentos.net/index.php
mujer mar

Dolor casero por Rubén García García

La casa está sola, se siente sola. Afuera hay un silencio ardiente. El enorme mango no se mueve; la brisa se ha ido. El sopor de la tarde asfixia. Lo hago llevadero con frecuentes tragos de cerveza y coletazos de aire del ventilador. No hay más ruido que el del vecino con su música electrónica que contrasta. Te llevaste el ruido de los trastes, la tonadilla de la estación que escuchabas, el tintineo de las tazas, el sonido de tus pasos en la madera, el aroma de tus caderas… hay un enorme vacío que no lo llena mi esposa; y tú, ¿dónde te fuiste?, ¿en qué nueva casa estarás haciendo quehaceres?, ¿ cómo serán tus nuevos patrones?…

Resultado de imagen para hopper pintor