El concierto por Rubén García García

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Los dedos del pianista alcanzaron velocidades fantasmales y en una serie de arpegios que imitaban alas en movimiento, las manos escaparon hacia el cielo.

La herida por Rubén García García

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El recuerdo tuyo perturba. Suspiré profundo y llegué a una estación. Compré boleto para ir a cualquier parte. Lo llevé conmigo, lo acicalé, hasta que el aroma de tu nuca se hizo ralo. Una tarde de otoño rehíce el almizcle de tus senos y lo exhalé como una copa de rosas. Volví a verte y supe que estabas ya, en la gaveta de mi memoria.

El «pastor», «cuando ya no me quieras» «tú mi segundo amor» canciones emblemáticas de México, sus autores. Los «Cuates Castilla»

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Pepe y Miguel Castilla, gemelos idénticos e inspirados compositores nacidos en Veracruz, fueron quienes llevaron la música mexicana (el bolero. el son huasteco y la canción ranchera) por diversos países de Europa y Asia, durante la época de la postguerra, es decir, después de 1947. Como compositores, lograron éxito con canciones que mantienen su vigencia; por ejemplo: “Cuando ya no me quieras”, “El pastor” y “Plegaria guadalupana”. No hay que olvidar que sus primeras incursiones en radio se dieron en la XEB, alrededor de 1929.

Miguel Angel y José Angel Díaz y González de Castilla nacieron el día 2 de septiembre de 1912, en Veracruz. En 1924, a la corta edad de 12 años, iniciaron su carrera de compositores, cantantes y guitarristas, debutando en el Teatro Principal de su tierra natal, Veracruz; hoy en día Teatro Francisco Javier Clavijero.

Autores y compositores, de más de 1,000 canciones de todos los estilos. Las primeras fueron «Tu alma» (1924), la que inicio la era del bolero en América; siguiéndole como afirmación otro bolero que llegó para quedarse «Cuando ya no me quieras» (1928). Ellos se apartaron del estilo conservador de las canciones de sus contemporáneos: Esparza Oteo, Mario Talavera, Tata Nacho, Guty Cárdenas, María Greever, Barcelata. y crearon el falsete Huasteco. Un nuevo tipo de canción mexicana; la canción Huasteca, con el falsete esporádico, largo y sostenido. Las canciones precursoras fueron: «Lamento Huasteco»«El Pastor»«El Repatriado»«Flor Silvestre» y «Plegaria Guadalupana». También lograron éxitos con el folklor de su tierra natal, componiendo una «Bamba», que fue tema obligado del conjunto «Los Costeños», que encabezaba el desaparecido arpista, Andrés Huesca.
Otro ritmo que demuestra su gran genio de inventiva musical, fue el Cha Cha Cha, el cual nace en el año de 1932, Los Cuates Castilla actuaban en un restaurante en la ciudad de Monterrey llamado Azteca; su propietario era Tony Morales, quien dentro de su buen humor, tenía la costumbre de exclamar, para evitar hacer concesiones, la misma frase; cha cha cha…, siempre repetía la misma estrofa, cada vez que algún artista le pedía dinero, A los Cuates les hizo tanta gracia que se les ocurrió dedicarle a su amigo y patrón una Guaracha lenta, entre Danzonete y Habanera, que la titularon así: «Cha Cha Cha Corta»; tres años después, en 1935, llegaron a Cuba y entre todo su repertorio no dejaron de cantar «Cha Cha Cha Corta»; y «Cha Cha Cha Corta», logró un fenómeno pues hizo que todo el pueblo de la Habana repitiera el ritonelo de la canción «Cha Cha Cha Corta» haciendo el movimiento de la tijera con los dedos, Otras de sus composiciones que más se destacó  «Mi segundo amor».

Pero su galardón que merece reconocimiento es que llevaron la canción por todo el mundo «Trotamundos de la Canción». En mayo del año 1974 cumplieron cincuenta años de vida artística, de los cuales 30 dedicaron a viajar por todos el mundo. De 1924 al 28 actuaron en Veracruz. De 1928 al 31 en la ciudad de México. De 1931 al 33 todo el norte de México y el oeste de los Estados Unidos. De 1933 al 35 Hawai, Filipinas, Japón, Hong Kong, Shangai, Indonesia, Singapur, Calcuta, y demás países de oriente. De 1935 al 39 México, Centro América, Venezuela, Cuba, Puerto Rico, Santo Domingo, Haití, Islas Canarias, España, Francia, Alemania, Austria, Hungría, Rusia, Irán, Grecia, Creta, Líbano y Egipto.
En el año de 1930 grabaron el primer disco que se fabrico en México, también filmaron el primer corto musical que se hizo en México, anterior a la película «Santa», en 1929, asimismo fueron pioneros de la radio comercial mexicana, pues debutaron en la única radiodifusora profesional que existía en México, la X.E.B. en las calles de Madero y Gante. Del mismo modo aparecieron en el primer programa de televisión en el mundo, que se verifico en París, Francia, a fines de 1936.
De 1939 al 40 Estados Unidos, Canadá y México. De 1940 al 49 Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil. De 1949 al 50 Bermudas, New York, Chicago y Boston. De 1950 al 56 vuelven a Europa y actúan en Portugal, Inglaterra, Escandinavia y en todos los países de Europa y Norte de Africa.
Miguel «Cuate» Castilla falleció en la ciudad de México, Distrito Federal, el 21 de junio de 1979.
José «Cuate» Castilla falleció en la ciudad de México, Distrito Federal, el 13 de septiembre de 1994. https://www.elcuerpoaguanteradio.com.mx/los-cuates-castilla-talento-veracruzano/

https://cuatescastilla.blogspot.com/2009/08/miguel-angel-y-jose-angel-diaz-miron-y.html

En este video se mira a los hermanos Castilla en una canción de su autoría, en donde uno no sabe si reir o llorar…

El mascarón de proa por Rubén García García

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Soy el mascarón de proa.

He viajado por los siete mares. Los mejores días son los encrespados; aquellos en que el mar se irrita sin ser violento. Cuando la quilla se hunde y el agua cubre mis pechos y nunca faltan los delfines atrevidos.

Ironías de Rubén García García

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Me lastimé cortándome las uñas, y la desgracia terminó cuando me amputaron la pierna. Meses atrás, las amigas de mi esposa le aconsejaron que era indigno que ella me recortara las uñas; «es un acto de sumisión», dijeron. Ahora, para el sustento, ella da servicio de pedicure a domicilio y acude a la casa de sus viejas amigas.

sugerencias* por Rubén García García

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Ella no tenía ningún problema si exclamara en la intimidad “te amo Beto”, ya que su esposo se llama como yo: Beto. Yo no podía decir te amo Marcia, porque mi esposa le digo Yoya. Antes de llegar a mi casa, pasaba a un bar, pedía ginebra con jugo de naranja. Mi compañera que tiene un excelente olfato me decía enojada: «¡ni te me acerques, bien sabes que así no te soporto!»

*tomado de una revista para caballeros.

¿Oyes? de Rubén García García

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¿Oyes?

Cae la noche, inexorable,

¿escuchas el silencio?

Ella duerme

en el fondo de la laguna Tlen.

No hierbe el agua, pero parece;

son los hipos de la exhalación.

Es el instante en que el abrazo complace,

es el soñador que tira la red al cielo,

cuando la neblina del hombre

duerme por el canto del grillo.

Ella, la sierpe se ovilla y exhala.