¿Qué requiere para que viva el parásito?
Explican que la peste, irrumpiera en los meses cálidos y después de haber tenido lugar importantes precipitaciones. Las condiciones en que vivían los seres humanos en la Europa del siglo XIV, particularmente en los núcleos urbanos, en donde abundaban las ratas, y la elevada promiscuidad facilitaban el contagio . No obstante, los europeos de mediados del siglo XIV, aunque ignorantes de la interpretación científica del mal que padecían, buscaron una explicación de la epidemia, sacando a colación los más variopintos argumentos. Buscaban un chivo expiatorio, al que culpar de las desgracias ¿Porqué no acusar a los leprosos o mejor aún a los judíos, que sobre el que pesaba la acusación , de haber dado muerte a Cristo? De acuerdo con esa explicación ellos habrían envenenado las aguas y corrompido el aire. Pero fue rechazado debido a su notorio carácter demagógico. En su lugar se ofrecieron otras posibles: la peste negra era un castigo enviado por los pecados cometidos . Pero también se barajó otra hipótesis, de carácter astrológico: la epidemia quizá era una consecuencia de una fatal confluencia de los astros. Oigamos a los testigos.
Bocaccio dudaba entre las dos últimas hipótesis. La peste negra se difundió, nos dice el escritor italiano, «fuera por la influencia de los cuerpos celestes o porque nuestras iniquidades nos acarreaban la justa ira de Dios para enmienda nuestra». Un texto muy diferente del anterior, proveniente de la Corte pontificia de Aviñón, las «Vitae Paparum Avinonensium», apuntaba en la misma dirección, pues, tras rechazar la culpabilidad de los judíos, también mantenía sus dudas entre la explicación astrológica y la de carácter ético: «Corrió el rumor de que algunos criminales, y en particular los judíos, echaban en los ríos y en las fuentes veneno. En realidad la peste provenía de las constelaciones o de la venganza divina». Los universitarios de la época, por su parte, ponían el acento en la idea de que la epidemia había tenido su génesis en una determinada conjunción planetaria. Así, por ejemplo, el cirujano Guy de Chauliac, una persona de gran prestigio en su época, afirmaba que la causa del morbo se encontraba en la coincidencia de los planetas Saturno, Júpiter y Marte en un determinado día del año 1345. Era la interpretación académica, lo que explica que fuera, a la postre, la que gozara de mayor predicamento.
Así estaban las cosas por ese tiempo. Ahora enfrentamos otra epidemia. que no deja de ser epidemia, solo cambian los actores. Tenemos un contexto científico envidiable, Sabemos como evitarla y dentro de unos años solo será recuerdo.
De aquellos tiempos nos queda algo: el miedo, el pánico que a veces suele ser peor que la enfermedad. Se difundió el rumor de que los gatos eran los causantes del atropello y le dieron baje a todos los gatos, cuando en realidad eran las ratas y que el único depredador era el gato. Ahora los chismes se difunden por las redes sociales. Cómo ven… no hemos cambiado mucho.

http://medcomunitaria.zoomblog.com/archivo/2006/09/23/bocaccio-y-la-peste.html


En busca de un tratamiento para la progresiva ceguera de su padre, en 1914 la familia se instaló en Ginebra, Suiza, donde Jorge Luis Borges cursó el bachillerato. En 1919 se trasladó a España, donde entró en contacto con el movimiento ultraísta y colaboró con poemas y crítica literaria en diversas revistas. Dos años después, regresó a Buenos Aires y participó activamente de la vida cultural de la ciudad, fundando con otros importantes escritores la revista «Proa». En 1923, lanzó su primer libro de poemas, «Fervor de Buenos Aires». Tras varias publicaciones, la consagración llegó en 1935 con su primer libro de cuentos, «Historia Universal de la Infamia».
Desde adolescente, Borges comenzó a padecer la misma enfermedad que su padre, sufriendo una pérdida casi completa de su visión en 1955. Siguió adelante dictando palabras, primero a su madre y luego a su alumna, asistente personal, amiga y finalmente esposa, María Kodama. Empezó a publicar libros bajo esa modalidad, sin nunca perder el oficio o la magia.






