Muestrario de seres especiales: fantasmas, vampiros, ángeles, demonios y algo más — Lapizázulix la galaxia del cuento

Los fantasmas y yo Siempre estuve acosado por el temor a los fantasmas, hasta que distraídamente pasé de una habitación a otra sin utilizar los medios comunes. RENÉ AVILÉS FABILA- mexicano Inversión El fantasma del caballero Ele, que por amor a la rapidez y por mantenerse en forma había estado ejercitándose con éxito en hacer sesenta […]

Muestrario de seres especiales: fantasmas, vampiros, ángeles, demonios y algo más — Lapizázulix la galaxia del cuento

Nuevas versiones de las historias bíblicas — Lapizázulix la galaxia del cuento

Otra versión Ninguno, entre los discípulos, amó a Jesús con la devoción, con el fanatismo, con la fidelidad de perro con que lo amó Judas. Pero ahí estaba precisamente la mácula de su amor: en la falta de vuelo. Lo amaba con amor burgués, doméstico, de rienda corta. Nada de aventuras, nada de peligros, nada […]

Nuevas versiones de las historias bíblicas — Lapizázulix la galaxia del cuento

La minificción negra de México

De la antología «o dispara usted o disparo yo» Lilian Elphick antóloga

Rafael Fernández
Eficiente

La nota se viralizó rápidamente en las redes sociales: Lolo, el
enfermero, había sido absuelto.
Lolo —en realidad Lorenzo Lomelí, el enfermero del penal—
fue juzgado por haber matado a un recluso. El interno había llegado a
la enfermería inconsciente tras un intento de suicidio. Mientras el reo
luchaba por su vida, Lomelí inclinó la balanza hacia el lado oscuro.
Aunque en un principio, el criminal, trató de ocultar su
responsabilidad; cuando las pruebas lo pusieron en situación difícil,
terminó confesando.
Dijo que el preso había intentado acabar con su vida porque
estaba sentenciado a purgar una pena de 25 años. Explicó que ese
castigo le había sido asignado por intento de homicidio: había tratado
matarse a sí mismo.
Si lo hubiera salvado -razonó el apodado Lolo- su condena
hubiera aumentado, como consecuencia del segundo intento de
homicidio. Esto, sin duda, lo habría llevado a intentar de nuevo el
suicidio; tentativa que de no resultar exitosa, hubiera incrementado la
pena.
En suma -recapituló el recién absuelto- se generaría una serie de
intentos de suicidio, que ocasionarían costos al ayuntamiento y que
necesariamente resultaría exitosa en algún momento.
Lo único que hice fue ahorrar tiempo y dinero, concluyó.
Rafael Fernández. Nació el 17 de junio de 1951 en el Distrito
Federal. Es Doctor en ingeniería por el Instituto Politécnico de
Toulouse, Francia. Es autor del libro de cuentos Eros y Tánatos. Ha sido
antologado en Minificcionistas de El cuento. Revista de imaginación. Es autor
de varios libros de divulgación de la ciencia, el más reciente Derrotar a
la ignorancia como en el juego del maratón. Es creador y guionista del cómic

de divulgación de la ciencia: Dime abuelita por qué. Actualmente prepara
la edición de una colección de minirrelatos de base científica. Blog.

Azucena Franco
Muerte por amor
Desde pequeño tuvo un amor muy especial por Nadia, unos
cuatro años menor, jugaba con ella, le tenía paciencia, hacia rabietas, él
aguantaba. Cuando fue alguna vez a recogerla a la escuela, de lejos
estaba pendiente de lo que ocurriera, quién se le acercaba, quién le
hablaba. Ya adolescente, una tarde Nadia sola en la casa, a escondidas,
bebía licores de su padre, quería conocer una borrachera, según sus
planes estaría sola hasta el otro día. Él llegó por casualidad, en vez de
montar en cólera, como Nadia esperaría, le hizo gracia el hecho y
empezó a tomar con ella. Pasó un buen rato, oían música, bebían, ella
le contaba de sus amigas, lloró cuando recordó que Gloria no la invitó
a su fiesta. Luego nuevamente se puso contenta, en tanto él tomaba
mucho más fuerte. De pronto Nadia se aproximó, lo besó
apasionadamente, él se entumeció, después de la sorpresa, la rechazó
aventándola, ella nuevamente se acercó, al fin él respondió. Después de
los besos, vinieron las caricias, ahí en la sala, sin palabras, a medio
vestir, tuvieron furibundo sexo, se quedaron dormidos luego. Un par
de horas más tarde, Nadia reaccionó, un escalofrío recorría su piel,
náuseas, temor, el estómago revuelto, se dio cuenta horrorizada de lo
que había pasado. Fue al clóset donde el padre escondía el arma, la
tomó, sin pensar más nada, a sus catorce años y a poca distancia,
descargó varios tiros sobre su hermano.

Azucena Franco. Mexicana, es Maestra en Letras
Latinoamericanas por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; es
coautora de MicroBerlín. De minificciones y microrrelatos, ¡Nocauts!
Microrrelato internacional de boxeo, Imaginarios de papel, la edición mexicana
de ¡Basta! Cien mujeres contra violencia de género y otros textos, asimismo ha
publicado en diversas revistas y blogs literarios; ha presentado
ponencias en congresos nacionales e internacionales de minificción.

Brevilla: "Estampas", por Azucena Franco

EL COLOFÓN — manologo

Pensaba que un colofón era un colofo grandazo, descomunal, inmenso. Un gran bicho, parecido a los dinosaurios de las ilustraciones, pero en versión maxi. Una especie de dragón (dragón y colofón sonaban igual) como el de los cuentos. Cierto día, ocioso, la palabra colofo le vino a la mente y se puso a buscarla en […]

EL COLOFÓN — manologo

No puedo olvidarte — LAS PALABRAS DE XAVIER

Tener tus manos, tus manos entre las mías, solo un momento, solo eso, para saberme, sentirme más humano y que tú me guíes en ese mundo que necesito, de caricias, cariño y bondad. Rozar tu cara con la yema de mis dedos. Para darte, para ofrendarte todo mi ser, el que guardo en la profundidad […]

No puedo olvidarte — LAS PALABRAS DE XAVIER

Un año más, Rubén García García

La vida

Cumplir setenta y cinco años y divertirse entresacando palabras para armarlas, desarmarlas y rearmarlas es un trabajo de dioses. Inicias con una idea, la «terminas», la guardas en el estantero. Un día sin tiempo, pasas y la reconoces, la peinas y la acicalas.

Siempre critiqué a mi tía por estar sacándole brillo a sus figuras de porcelana, y me acuso de poseer la misma obsesión; hacer que brille la historia. Pero las palabras están vivas y las más, rebeldes y desobedientes. Es un estira y afloja y nunca terminas.

Insatisfecho desaparezco y al cabo de poco o mucho tiempo regreso y digo : palabras, palabritas palabrotas ya regresé. Un día no lo haré, mientras las sigo amando y como padre digo: que es lo mejor que me ha dado la vida.
¡Salud blogueros!

¿Quién imita a quién? De mutaciones, plagios y analogías — Lapizázulix la galaxia del cuento

La copia perfecta Nasrudín estaba en Turquía visitando a un amigo. Una noche, se sentaron fuera, bajo el cielo estrellado. Enseguida, el mulá empezó a dar sonoras muestras de aprobación. —¿Por qué haces “¡ooh!” y “¡aah!”? —Estaba admirando tu cielo y me asombraba de la maestría de los pintores de cielos de aquí. Han hecho […]

¿Quién imita a quién? De mutaciones, plagios y analogías — Lapizázulix la galaxia del cuento

Pequeficciones de Juan M.Montes, Mónica A. Motoya y Chris Morales

Antología realizada por Chris Morales y Jose Luis Ortiz Soto

El niño y la luna
Juan Manuel Monte
s
Un niño se enamoró de la luna, de su sonrisa y de su cara redonda. El
niño, antes de dormirse siempre abre la ventana de su habitación para
verla viajar entre las estrellas.
Desde que su mamá subió al cielo, el niño duerme con gotas de
tristeza en sus ojos. Pero, sin que nadie lo sepa, todas las noches la
luna baja con sus pies traslúcidos a la habitación del niño. Camina
hasta la cama y lo arropa con las colchas. Antes de volver al espacio,
ella siempre le da un beso en la frente al niño dormido y se lleva todas
las lágrimas para acomodarlas como estrellas en el cielo.
Por las mañanas, el niño, cada vez despierta más feliz.
Juan Manuel Montes (Argentina, 1984). Profesor de Grado
universitario en Lengua y Literatura por la UNCuyo, especialista en
Escritura y Literatura y diplomado en corrección de textos (ortográfico
y de estilo). Ha publicado La soledad de los héroes (2008), Relatos
desde Liliput (2012), Márgenes de la microficción (2018), Manojo de
palabras (2018), Abrevedero (2019) y Modo Flash (2020). Sus textos
aparecen en diversas antologías de Argentina, Chile, Perú, España y
México.

Mónica A. Montoya (Delirio Oscuro)

Carlitos se mudó de casa junto con su madre y su hermana mayor.
Pese que tenían cerca un parque bien resguardado y donde jugaban
muchos niños, el cambio le resultó difícil y pasaron varios días sin que
se sintiera cómodo para formar alguna amistad. Un día, mientras
volvía de la escuela tomado de la mano de su hermana, vio a un niño
parado frente a su puerta, llevaba una pelota y le hizo señas para que
se pusieran a jugar. Carlitos se sintió entusiasmado.
—¿Puedo ir a jugar? —preguntó a su hermana que tenía la
nariz pegada al celular.
—Ajá… —dijo mientras sonreía a la pantalla—. ¡No vayas más
allá del parque!
—¡Sí!
Carlitos jugó toda la tarde con su nuevo amigo. Los demás se
habían marchado, pero por aquí y por allá aún permanecían las risas,
los brincos y los pataleos de los dos infantes.
Su hermana salió en su búsqueda y, cuando lo encontró,
confundida preguntó:
—¿Con quién juegas?
—Con mi nuevo amigo.
La hermana abrió como “O” la boca, de un brinco tomó a
Carlitos y salió corriendo de vuelta a casa, dejando atrás una pelota
que flotaba sola en el aire.
Mónica A. Montoya (Delirio Oscuro) (México). Estudió la licenciatura
de Creación Literaria en la UACM. Además de las letras, le gusta el
dibujo y la ilustración por lo que crea y fomenta la narrativa gráfica. Ella
es una persona que le gustan los temas tabúes, la fantasía, el terror y el
misterio; por ello busca plasmar sus pasiones dentro de su obra.

Un regalo para no olvidar
Chris Morales

Joel no entendía, ni siquiera escuchaba, la petición de su mamá: “No
agarres a esos gatos porque tienen pulgas”. Una tarde al volver de la
escuela, su corazón casi se detuvo al enterarse que su papá había
llevado al albergue para animales a los tiernos gatitos que rescataron
de la calle. Su tristeza desapareció cuando, al rascarse uno de los
varios granitos que tenía en el cuerpo, atrapó una pulga: Joel supo que
se la habían dejado los mininos como recuerdo de su fugaz amistad.
Ahora piensa crear un circo de pulgas que actúen para sus
amigos.
Chris Morales (México). Escritor de textos dramáticos, cuentos y
microficciones. Ha publicado en diversos sitios de internet y revistas
electrónicas. Dos de sus obras de teatro fueron galardonadas por la
Asociación de Periodistas Teatrales en el 2007 y 2016. Actualmente
estudia en la UACM la carrera de Creación literaria y combina las letras
con las artes escénicas en la CAM JADEvolucion-arte A.C.

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Cuanto de ti soy — UNA LUZ MÁS

Cuánto de ti soy árbol…o tierra, tus ojos,cuánto sol, río, tu silenciorefracción, átomo, canto. Qué parte de mí es proclive a lo ancestral, ¿una mano?la tristeza… Qué vida nocturname siguió del día al bar…todo cuanto de ti soy,encanto,  deseo a ciegas. B.O,M Con este poema quiero cerrar el año 2020, deseando los mejores parabienes a cada […]

Cuanto de ti soy — UNA LUZ MÁS

Detrás del cedro caído de Patricia Hanke

Peruana. De la antología » O dispara usted o disparo yo»


«¿Dónde estás, puta?», gritaba el maloliente, greñudo,
desdentado forastero, falso mendigo, mientras que Melania se
escabullía entre las ramas desnudas del bosque otoñal pisando las
crujientes hojas marrones y amarillas, exhalando gemidos de pavor,
tratando de desaparecer, camuflándose al fondo de la pradera. El
maldito le había empuñado un cuchillo y arrastrado hasta ese lado
oscuro y vacío detrás del estacionamiento, cuando ella distraída
rebuscaba en su cartera alguna moneda para el supuesto indigente.
Melania se detuvo, no podía seguir huyendo. Tenía dos
opciones: morir o pelear. Decidió lo segundo, agarró una inmensa
piedra y se escondió detrás del grueso tronco de un cedro caído,
mientras que el demente sediento de sangre le seguía los pasos. De
pronto lo vio aproximarse y caminar sin percatarse por su frente
dándole la vulnerable espalda. Melania se armó de valor y le arrojó la
piedra dándole bruscamente en su asqueroso cráneo, su depredador
cayó abatido. Melania al verlo inmóvil e inconsciente le arrebató el
cuchillo, sucio, opaco, oxidado, lo levantó y se lo clavó diez, veinte,
cincuenta veces en el vientre, pecho, rostro y hasta testículos, para
cobrarle cada una de las almas sin descanso que fueron encontradas, de
esas mujeres enterradas clandestinamente entre el barro y el follaje de
lugares despoblados, apuñaladas hasta morir.
Una hora después, el oscuro bosque se llenó de luces. La policía
había llegado. Melania fue arrestada por haber asesinado un
vagabundo, retenida hasta que se esclareciera el caso. Maldito mendigo,
maldita policía, maldita justicia. Crearon una asesina.

Patrice Hanke Perla nació en Lima-Perú.

Ya escribía poesía a los 13 años, a los 16 ganó un concurso literario convocado por la Embajada de España. En 1997 se graduó de la Universidad Ricardo Palma como traductora intérprete, emigrando meses después a los Estados Unidos. Después de 20 años retomó la escritura, siendo ya publicada y haciéndose reconocida en la comunidad hispana de los Estados Unidos.

10 pueblos de Barcelona donde ahorcaron brujas - Barcelona Secreta

La navidad en el lenguaje en el muro de silvia Sandra

Etimología de las palabras:

NAVIDAD
Cuando compramos los regalos de Navidad, decoramos el árbol o nos reunimos con la familia alrededor de la cena navideña, raramente nos detenemos a pensar cómo se fueron formando esas tradiciones milenarias, algunas de ellas mucho más antiguas que el propio cristianismo.

La conmemoración del nacimiento de Jesús, la fiesta más universal de Occidente, se celebró por primera vez el 25 de diciembre de 336 en Roma, pero hasta el siglo v, la Iglesia de Oriente siguió conmemorando el nacimiento y el bautismo del niño Dios de los cristianos el 6 de enero. El nombre de la fiesta Navidad, proviene del latín nativitas, nativitatis ‘nacimiento’, ‘generación’.

En siglos posteriores, las diócesis orientales fueron adoptando el 25 de diciembre y fueron dejando el 6 de enero para recordar el bautismo de Cristo, con excepción de la Iglesia armenia, que hasta hoy conmemora la Navidad en esa fecha de enero.

No se conoce con certeza la razón por la cual se eligió el 25 de diciembre para celebrar la fiesta navideña, pero los estudiosos consideran probable que los cristianos de aquella época se hubieran propuesto reemplazar con la Navidad la fiesta pagana conocida como natalis solis invicti (festival del nacimiento del sol invicto), que correspondía al solsticio de invierno en el hemisferio norte, a partir del cual empieza a aumentar la duración de los días y el sol sube cada día más alto por encima del horizonte.

Una vez que la Iglesia oriental instituyó el 25 de diciembre para la Navidad, el bautismo de Jesús empezó a festejarse en Oriente el 6 de enero, pero en Roma esa fecha fue escogida para celebrar la llegada a Belén de los Reyes Magos, con sus regalos de oro, incienso y mirra.

A lo largo de los siglos, las costumbres tradicionales vinculadas a la Navidad se desarrollaron a partir de múltiples fuentes. En esas tradiciones, tuvo considerable influencia el hecho de que la celebración coincidiera con las fechas de antiquísimos ritos paganos de origen agrícola que tenían lugar al comienzo del invierno.

Así, la Navidad acogió elementos de la tradición latina de la Saturnalia, una fiesta de regocijo e intercambio de regalos, que los romanos celebraban el 17 de diciembre en homenaje a Saturno.

Y no hay que olvidar que el 25 de diciembre era también la fiesta del dios persa de la luz, Mitra, respetado por Diocleciano, y que había inspirado a griegos y romanos a adorar a Febo y a Apolo.

En el Año Nuevo, los romanos decoraban sus casas con luces y hojas de vegetales, y daban regalos a los niños y a los pobres en un clima que hoy llamaríamos navideño. A pesar de que el año romano comenzaba en marzo, estas costumbres también fueron incorporadas a la festividad cristiana.

Por otra parte, con la llegada de los invasores teutónicos a la Galia, a Inglaterra y a Europa Central, ritos germánicos se mezclaron con las costumbres celtas y fueron adoptados en parte por los cristianos, con lo que la Navidad se tornó desde muy temprano una fiesta de comida y bebida abundante, con fuegos, luces y árboles decorados.

La Navidad que celebramos hoy es, pues, el producto de un milenario crisol en el que antiguas tradiciones griegas y romanas se conjugaron con rituales célticos, germánicos y con liturgias ignotas de misteriosas religiones orientales.
(RICARDO SOCA. El Castellano. Org.).
Del muro de Silvia Sandra Guajardo Pérez

Hallazgo de Rubén García García.

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Invierno Altiplánico Camilo Montecinos Guerra

Tomado de la antología organizada por Chris Morales y José Manuel Ortiz «Pequeficiones»

VIRAL: Fotografía de gato 'sobre las nubes' se convierte en material de  memes, El Siglo de Torreón


Ha vuelto a llover. Pero no comprendo por qué llueve si estamos en verano. Además, cada vez que termina de llover el calor sofocante vuelve y el sol brilla de nuevo. Mi mamá me dice que en el cielo hay un gato gigante que juega con las nubes, estrujándolas para que llueva y,
cuando ya se cansa, duerme y el sol sale otra vez. Yo creo que es así, porque aparte del agua que cae escucho sus fuertes ronroneos, que algunos también llaman truenos.


Camilo Montecinos Guerra

(Chile, 1987). Escritor, profesor y gestor
cultural. Ha publicado Golpes sobre la mesa (Ediciones Sherezade, 2017). Asimismo, sus textos han sido difundidos en antologías y revistas literarias de Latinoamérica y España. Forma parte del comité
editorial de revista Brevilla, Chile

Camilo Montecinos G. (@cmontecinos10) | Twitter
El microficcionista chileno Camilo Montecinos Guerra, además de escritor, es profesor y gestor cultural. Tiene a su cargo la página de Facebook “Contar desde lo mínimo: taller de microficción”. Ha participado en diferentes antologías internacionales y su primer libro, “Golpes sobre la mesa”, tiene la característica de revelar una denuncia valiente contra la violencia de género.
El trabajo junto a sus compañeras y compañeros del colectivo internacional Minificcionistas Pandémicos (MP) le trae grandes satisfacciones. En sus propias palabras, afirma: “Somos un engranaje que funciona muy bien y eso me tiene contento”.
Este año ha sido de grandes logros para Camilo. Nos cuenta algunos de ellos y anuncia más proyectos para 2021, que según él y como se dice en Chile, vendrá “con la marraqueta bajo el brazo”.