Sedoka a la fugacidad, RGG

Eres libélula
ágil y nacarada
que se pierde en el cielo.

Tu levedad
rebasa mis sentidos;
fugaz, siempre fugaz.

LA LIBÉLULA, UNO DE LOS INSECTOS MÁS ANTIGUOS Y SORPRENDENTES DEL ...

Poesía japonesa más allá del haiku: el chöka y el tanka

Publicado por  | 24 Abr, 2018 |  | 28 

Poesía japonesa más allá del haiku: el chöka y el tanka
En un artículo previo conversábamos de los diversos poemas japoneses breves de métrica tei kei (5-7-5). Dentro de éstos se incluye el haiku, el más conocido comúnmente, aunque también se mencionaron el senryu, el hokku y el müki.

La poesía japonesa, sin embargo, posee una rica variedad de formas poéticas que permitieron a esta milenaria cultura cubrir diversidad de temas, no solamente el de la naturaleza. Algunas de estas formas son específicas para expresar temas espirituales mientras que otras sirven para expresar opiniones sarcásticas sobre el amor o el trabajo, otras fueran hechas para escribirse por dos poetas (y más) y algunos otros, en lo que respecta al tema a cubrir, gozan de mucha libertad.

Muchos de estos poemas tienen tan solo unos pocos versos más; pero otros, en cambio, pueden contener buena cantidad de ellos para construir poemas muy largos, como el chöka, que veremos en breve.

De la diversidad de poemas japoneses que existen, en este artículo hemos decidido conversar sobre el chöka y el tanka.

Chöka

El origen del chöka como forma poética se remonta a la época medieval del Japón. Siendo este tipo de poema un cauce principal de buena parte de la poesía lírica de la época, en el año 759 D.C., Otomo no Yakamochi lo recoge en la antología Manyōshū.

Al parecer, en esta antología los autores masculinos escribieron poemas chöka bastante largos, entre 50 y 100 versos, con un marcado tono externo, dejando poco lugar a los asuntos íntimos, sentimientos y emociones. Las mujeres escritoras, sin embargo, prefirieron el tanka, pues sintieron que este era mejor instrumento poético para desplegar su sensibilidad femenina. El chöka no prohíbe sin embargo el tema emocional, sentimientos y asuntos íntimos; su contenido puede ser variado y amplio en general.

A partir del siglo VIII, desafortunadamente, este tipo de poema dejó de cultivarse.

Las pautas para escribir un chöka son las siguientes:

  1. No lleva título (en esto se parece a los de métrica tei kei)
  2. No lleva rimas consonantes
  3. Es posible usar rimas asonantes
  4. Admite todo tipo de recursos líricos y retóricos
  5. La cantidad de versos es variable:
    1. Puede ser tan largo como el poeta guste
    2. La cantidad mínima de versos, dada su configuración métrica, es de 7 versos, para diferenciarlo de un tanka, como ya veremos más adelante
  6. Un chöka debe terminar en un katauta de 3 versos con métrica 5-7-7 y contener 2 o más pares de versos 5-7; de esta cuenta, su métrica mínima es: 5-7, 5-7,5-7-7

Veamos el siguiente ejemplo de chöka:

Llueven sakura
cual lágrimas en pétalos,
nostalgia rosa
inundando el asfalto,
y llora mi alma
que el reencuentro quiere;
melancolía
en acento pastel
y sabor a cereza.

Tanka

De alguna manera es posible decir que el tanka tiene al menos unos 1500 años de existir, no en su forma directa, pero sí como parte de otros formatos de poesía japonesa. Uno de los formatos en que existía era el somonka, que es también un poema japonés muy antiguo.

El tanka en su forma particular y definida lo creó Masaoka Shiki, y comparte origen  con el hokku, pues ambos nacen del renga (un tipo de poesía colectiva japonesa). Un renga lo inicia un poeta con un hokku (5-7-5) y lo responde otro poeta con un par de versos 7-7. De allí que los primeros 5 versos de un renga (aunque escrito por 2 poetas) dieran origen, más tarde, al tanka.

Como indicamos antes, las poetas japonesas incluidas en la antología Manyōshū, eligieron el tanka para desplegar su belleza poética adornada de gran sensibilidad femenina. De hecho, en un principio, el tanka se usaba como una manera de enviar mensajes codificados entre amantes secretos. La codificación yacía en el uso de metáforas en lugar de lenguaje sencillo y directo. Esto para evitar, si el mensajero sabía leer, que éste pudiera pecar de indiscreto.

Hoy día el tanka se puede usar para diversidad de temas.

En un tanka los primeros 3 versos se conocen como kami-no-ku, de los cuales, el tercero, se denomina verso pivote. Los últimos 2 versos son el shimo-no-ku. El verso pivote debe contener palabras que sean afines (sinónimos o aspectos comúnmente relacionados a) a una o más palabras del shimo-no-ku y de los primeros versos del kami-no-ku.

Las pautas generales para escribir un tanka son:

  1. No lleva título (igual que el chöka)
  2. Esquema métrico: 5-7-5-7-7
  3. No lleva rimas consonantes
  4. Puede llevar rimas asonantes
  5. Admite todo tipo de recursos líricos y retóricos
  6. Debe tener los enlaces entre el pivote y shimo-no-ku y primeros versos del kami-no-ku

Veamos el siguiente ejemplo de tanka:

Tu roja boca
candado de mis labios,
carmín cerrojo;
soy tu esclavo en cadenas,
mi calabozo… tú.

Notad que el verso 3 (pivote) contiene las palabras clave de enlace: carmín, cerrojo. Los primeros versos del  kami-no-ku contienen los enlaces correspondientes: “roja” con “carmín”, “candado” con “cerrojo”.  El shimo-no-ku (versos 4 y 5) contiene los enlaces correspondientes: “cadenas” con “cerrojo”, “calabozo” con “cerrojo”.

Finalmente, para ejercitar lo aprendido en este artículo, quiero invitarte a escribir un tanka o un chöka en Poémame.com, en nuestra nueva sección de poesía japonesa.

Poesía japonesa más allá del haiku: el chöka y el tanka

Notas

  1. Los poetas japoneses consideraban que la rima asonante reducía la calidad del poema, a mi parecer, como si lo hiciera menos puro. Personalmente, en un chöka, prefiero una proporción mínima de rimas asonantes y, si el poema es muy corto, ninguna rima asonante.
  2. En un tanka, siendo tan corto, personalmente prefiero evitar a toda costa las rimas asonantes por las consideraciones de calidad poética de los japoneses, aunque no están prohibidas.

Senryu a la minificción, cumpleaños de Ana María Shua

Ana María Shua

De entre la niebla
surge el barco fantasma.
¡Arriad el foque!

Naufragio

Arriad el foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a estribor!, grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán. ¡El bauprés!, repite el segundo. ¡Abatid el palo de mesana!, grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo. Entretanto, la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados. Si no encontramos pronto un diccionario, nos vamos a pique sin remedio.

Ana María Shua

Foque es la vela principal de un barco.

Orzar es inclinar la vela hacia de donde viene el viento.

Bauprés  es un cabo que sujeta la cabeza de un mástil del barco.

Estribor  es la parte izqierda y babor el opuesto.

Palo de mesana es  el mástil que esta más a popa en un buque de tres palos.

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1156842.las-palabras-tienen-la-palabra.html

 

El Hayku según Ocatavio Paz

En palabras del propio Octavio Paz, el haiku es “un organismo poético muy complejo. Su misma brevedad obliga al poeta a significar mucho diciendo lo mínimo. Desde un punto de vista formal, el haikú se divide en dos partes. Uno da la condición general y la ubicación temporal y espacial del poema (otoño o primavera, un ruiseñor); la otra, relampagueante, debe contener una elemento activo. Una es descriptiva y casi enunciativa; la otra, inesperada. La percepción poética surge del choque entre ambas. La índole misma del haikú es favorable a un humor seco, nada sentimental. El haikú es una pequeña cápsula cargada de poesía capaz de hacer saltar la realidad aparente”.

Si lo que quieres es escribir un haiku, estos son algunos consejos que puedes seguir.

  • Sé natural.
  • No te preocupes por las antiguas reglas gramaticales, la puntuación, etc.
  • Escribe para ti; si lo que escribes no te agrada ¿cómo esperas que agrade a los demás?
  • Ten en cuenta la perspectiva. Las cosas grandes lo son, sin duda, pero también las pequeñas pueden ser grandes si se ven de cerca.
  • Un haiku no es una proposición lógica y no debe mostrar el proceso reflexivo.
  • Sé conciso; omite cuanto no es útil.
  • Omite al máximo los adverbios, verbos y preposiciones.
  • Emplea imágenes tomadas de la fantasía y de la realidad, pero prefiere estas últimas. Si empleas imágenes irreales puedes lograr haikus buenos y malos, pero los primeros serán escasos. Si empleas imágenes reales aún te será difícil lograr un haiku excelente, pero te será relativamente fácil componer el haiku del segundo tipo, que tendrá algún valor con el transcurso del tiempo.
  • Conoce todos los tipos de haiku, pero ten tu estilo propio.
  • Haz acopio directo de material; no lo tomes de otros haiku.
  • Conoce también algo de otros géneros literarios.
  • Conoce, un poco al menos, las demás artes.

Por último, el gran poeta mexicano muere de cáncer a los 84 años de edad en abril de 1998, seis meses antes que su primera esposa y amor de su vida, Elena Garro, quien en una entrevista tras el funeral de Paz comenta “Paz simplemente se me adelantó”.

El haiku es una forma poética que siempre me ha fascinado, ya que se necesita una habilidad especial para decir lo que quieres en tan pocas palabras, o letras según las sílabas que en ellas existan.

Como un aficionado a la poesía he de admitir que el haiku tiene características únicas que tocan esa fibra sensible en mi ser, alentando al poeta en mi interior a dar vida a esas figuras poéticas tan cortas y a la vez tan complejas.

Como crítico es mi deber mencionar que, si bien la poesía es para todo aquel que esté dispuesto a abrir su corazón, el haiku demanda más que una ofrenda de sangre, demanda apertura de mente, una sensibilidad extraordinaria para convertir a la naturaleza en palabras y una claridad imprescindible, para de esa forma, dejar una enseñanza e invitar a la reflexión, que a fin de cuentas es el propósito del haiku.

Biografia de Octavio Paz