Rubén García García
Silban los grillos
con su tierno murmullo.
Noche de truenos.

El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios
Rubén García García
Silban los grillos
con su tierno murmullo.
Noche de truenos.

Rubén García García
Canta el sinsonte
partiendo la alborada
Allá…el convento.

Rubén García García
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Aluza el sol
la arboleda del monte..
El gato duerme
Rubén García García
también la juventud;
migran las garzas.
Doblan campanas.
Enlisto prioridades;
cada detalle
mío a nadie le importa.
Fuego azul, fuego al fin.

Rubén García García
Temblor de manos.
El bolero de amor
solo se oye en la memoria.
Rubén García García
Escucho el ruido de la heladera. Afuera, va gritando el vendedor de mondongo. Flota una calma que no lo es. Se oye la alarma de un vecino. Después el silencio; veo por la ventana el pájaro azul negro. Es un día nublado, los cotorros en el patio chiflan fiu-fiu a mujeres inexistentes. Desde la avenida se oye el ir y venir de los carros. Muy a lo lejos llega el canto de la primavera. Me encimo en su silbido para escapar de la soledad.
Flota una calma;
no lo es, pero asfixia.
Vuelo a la sábana.

Rubén García García
Tras de tus hombros
sediento voy a tu poza.
Afuera llueve.
Senryu de Ruben García
En la montaña,
la niebla se transforma
en barcos de humo.

Rubén García
El mono mira
paciente a las hormigas;
después las caza.
Rubén García García
La vida, vida,
veloz, inatrapable.
siempre perturba.
¡ya!, basta, basta
de puntos y seguidos,
de más etcéteras.
Qué continúe el cierre
con el punto final.

Rubén garcía garcia
Esta libélula
va de espejo en espejo,
seguro se ama

De Rubén García García
Hay viento y agua
por el asfalto gris.
La mujer va…
Rubén García García
Llueve de un cielo
enlodado de nubes.
Tirita el perro

Me da por las pequeñas obras. Es un tiempo presente. Hablo del medio ambiente y el perro seguro está en algún recoveco con la cabeza metida entre las piernas. ¿y si el dueño del perro es un niño?
La luna llena
despierta en su camino,
a las azucenas.

de Rubén García García
Las tardes frías
calientan mi recuerdo,
en el invierno,
voy a mi memoria:
hay un canto de llamas,
fuego y aromas;
la peineta y la seda
tendidos en la alfombra.
