El caso Borgiano

¿Me dijo que la próxima vez cometiera un crimen en A y fingiera que lo había hecho en B, mientras usted me esperaba en C? o ¿debía encontrarlo en B, cometer el crimen en C mientras usted me aguardaría en A? No puedo recordar el silogismo que me planteó aquella tarde en la quinta de Triste-le-Roy. Debo confesar que me recuerda esa vieja paradoja de Aquiles y la tortuga, sin embargo, voy a matarlo ahora mismo, sin respetar su lógica implacable. Discúlpeme, Lönnrot, nunca fui bueno para las matemáticas. !

! Julio Ricardo Estefan nació en 1963. Participó en las antologías: Monoambientes (2008), Velas al viento (2010), Fervor de Tucumán2010), Brevedades (2013), El mundo de papel (2014), Grageas 3 (2014) y Cien páginas de amor (2015). Publicó La excepción a la regla (2009), Juegos de Superhéroes (2010), La señal inválida (2011) y La torre de papel (2013). Es editor de La aguja de Buffon ediciones. Es miembro fundador de la Asociación Literaria «Dr. David Lagmanovich». !

Ecuaciones de primer grado resueltas

Julio Ricardo Estefan ! Triple identidad !

En la morgue, la cara del occiso me resulta familiar. Saco mi libreta y anoto: traje gris, contextura delgada, un metro ochenta, tez blanca, unos cincuenta años, ojos celestes, cabello rubio, herida de bala en el parietal derecho, sin orificio de salida, presenta rastros de pólvora (eso indica que el caño del arma estuvo en contacto con la piel al momento del disparo). La mano derecha no muestra restos (habrá que esperar el test de parafina). Vuelvo a la oficina con una idea martillándome la cabeza. Al otro día leo los informes: el test ha dado positivo, el revólver es un Colt calibre 38, las únicas huellas son las del occiso. Mientras los datos comienzan a encajar unos con otros, tengo un presentimiento. Necesito despejarme. Voy hasta el baño a mojarme la cabeza. Alzo el peine, me miro en el espejo y comprendo: en este caso soy el investigador, el asesino y la víctima. !

Resucita” en la morgue cuando la preparaban para su funeral ...

o dispara usted o disparo yo Antologia de Lilian Elphick

Guiso de gallina de Paola Tena. El microdecamerón

Desde que el marido de Úrsula cruzó de mojado la frontera, su compadre no dejaba de buscar cualquier pretexto para visitarla en su casa y ella, adivinándole las intenciones, lo invitó a comer un domingo a mediodía y preparó para agasajarlo un guiso de gallina, servido con dos salsas distintas. –¿Cual le gusta más, compadre? –le preguntó entrecerrando los ojos, como calándolo. –Los dos están muy sabrosos, comadrita, pero para serle sincero, esta gallina con salsa de chipotle no tiene rival. –Mire qué curioso –respondió Úrsula, –porque esa receta me la dio mi comadrita, su mujer. Y luego agregó: –¿Sabe que estoy pensando, compadre? Que la gallina siempre es la misma, y lo único que cambia es la salsa. Como con las mujeres, ¿no cree usted? Entendiendo la indirecta, el hombre siguió preocupándose por su comadre, pero eso sí, de lejecitos y sin hacer más intentos por degustar su guiso de gallina.

Del microdecamerón

Gente de pocas palabras - Programa 146 - Las pequeñas cosas ...

Paola Tena. (México, 1980). Pediatra de profesión y escritora por vocación. Ha publicado algunos de sus microcuentos en antologías de minificción (Señales mínimas , Ediciones Idea, Tenerife, 2012; Érase una vez… un microcuento, Diversidad Literaria, Madrid, 2013; Saborea la locura, Chiado Editorial, Barcelona, 2013; Vamos al circo, BUAP, Cd. de México, 2017; Las musas perpetúan lo efímero, Micrópolis, Lima, 2017). Ha publicado sus microcuentos en diversos blogs y revistas digitales, participando de manera activa en las redes sociales. Las pequeñas cosas es su primer libro.

La huida de Mónica Drueta*

El hombre abrió los ojos y le llevó sólo unos segundos  recordar todo. Desde hacía tres días estaba metido en esa alcantarilla maloliente. Tenía hambre y sed. Se tocó el bolsillo y comprobó, una vez más, que el arma seguía allí,  la revisó… sabía que la necesitaría  si los sicarios del jefe lo encontraban. Caminó hacia la salida tratando de no pisar las heces que flotaban. Un ruido lo puso en guardia y se agazapó… sólo una rata, con más miedo que él, lo miró sorprendida. Aspiró el aire fresco de la noche. Caminó unos metros y vio el bar de una estación de combustible. Primero fue al baño y se lavó, luego espió a través de los vidrios: solamente había un hombre tomando un café, entró y pidió un sanguche y una cerveza, se sentó en un rincón a saborearlos. Decidió partir lo  más pronto posible. Llegó a la estación y compró un boleto hacia el sur. El traqueteo del tren lo sumergió en una duermevela tenaz. El vasco lo había mirado con sus ojos helados al descubrir su traición y   había ordenado su ejecución… Sudoroso, se despertó  aliviado de salir de la pesadilla. Comprobó  que no había nadie,  esperó que el tren partiese para cruzar las vías y tomar el camino  que lo llevaría a la casa de su infancia.  Miró hacia arriba y los destellos del sol lo cegaron, al mismo tiempo escuchó el disparo, antes de caer comprendió que la traición no se perdonaba.  

Mónica Druetta es docente y escritora. Reside en Córdoba, en su pueblo, Tancacha, desde que nació. Ha participado de diversas antologías literarias y ganado concursos nacionales e internacionales desde sus comienzos en la escritura en el año 2014. Es miembro activo del sitio literario Falsaria y otros grupos literarios. Escribe poesía, narrativa y teatro.

De 'La Bestia' a 'El Diablo': la nueva ruta de tren que usan los ...

Fatalidad de Nélida Cañas

La lluvia ha caído torrencialmente entre los dos. Ha desdibujado los contornos. Cuando extienden las manos para abrazarse, comprueban que han sido arrastrados en sentidos opuestos.

Ilustración De Una Pareja Caminando Por La Tormenta De Nieve En Un ...

Viaje a la semilla de katalina Ramírez

Les contaré sobre una mujer que ha sido muchas mujeres, que ha olvidado y recordado infinidad de veces su origen estelar: ha sido llamada Dina, Helena de Troya, Malintzin, la papisa Juana, Elsa Morante; ha sido sacerdotisa, amazona, princesa, curandera, guerrera inca, bruja, aristócrata, judía, revolucionaria, poeta, una joven suicida; ha vivido en la Atlántida, Israel, Jerusalén, Esparta, Japón, Alemania, el México prehispánico y el contemporáneo; una mujer que tiene luz en las venas; una mujer herbaria en sus instintos y arbórea en sus palabras. Ella me visita en mis sueños y me cuenta su historia; pequeños fragmentos que desgrana cada luna.

file:///C:/Users/estio/Downloads/microdecamerc393n-paola-tena.pdf

mujer raíz y raíz de mujer. (sostén del) Árbol de la Vida ...

La muerte se viste de mujer Luciano Doti

Ese hombre se había tomado la costumbre de acecharla. Frecuentaba una mesa del bar donde ella cantaba. La devoraba con la mirada, con ojos libidinosos. Lo dejó ir entrando a su vida. Lo sedujo, un poco involuntariamente y otro poco porque su naturaleza era así; no podía evitar ser una mujer fatal. Su voz y sus movimientos felinos lo fueron enamorando. La noche que lo recibió en la intimidad fue la última. Cuando sostuvo el picahielo en su mano, decidió que él ya no la acecharía nunca más.

O dispara Usted o disparo yo

Luciano Doti (Buenos Aires, 1977) ha publicado cuentos, microficciones y poemas en varias revistas y antologías. Obtuvo los premios Kapasulino a la Inspiración 2009, Sexto Continente de Relato 2011, Microrrelato de Miedo 2013 y los 2° premios de microficción Mis Escritos 2014 y Guka 2015. En 2016, fue finalista de los concursos #Twitteratura400 de la 42ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y El lado oscuro del conurbano, y recibió menciones en los concursos de Guka y de Tahiel

«Dispara usted o disparo yo» !

7 maneras de sobrevivir a una mujer fatal – Mórbido Fest

El microdecamerón: Turbulencia de Patricia Nasello

Cuando cambiaron las fieras por humanos, al fin el circo despertó mi interés. Me encantaba ver a los viejos cruzar el aro de fuego con sus piernas débiles, flacas, patéticas; y el terror en los ojos. Pero el terror de los viejos, por rozar lo inhumano, me aburrió pronto: se parecía demasiado al de antes, al de los animales. Ahora pago la entrada sólo para observar a los niños que el mago saca de la chistera. Parece que sufrieran una turbulencia interna. Se elevan como palomas, con ese braceo torpe que los caracteriza, hasta la cima de la carpa; o hasta que se les acaban las fuerzas. Y caen.

Carpa de circo, circo PNG Clipart | PNGOcean

Coordinadora Paola Tena

El enigma de la heredera, la cocinera, el inmigrante y el escritor de Rogelio Dalmaroni


Evangelina, de cincuenta años, única heredera de la fortuna de su padre, fue encontrada estrangulada en su cama. Aparentemente no fue un robo, la puerta de entrada y sus ventanas no tenían signos de haber sido forzadas. Como no se le conocían parientes ni amigos, la policía desconfía de Gregoria, la mujer de la limpieza, y de Paul, su jardinero, un joven inmigrante inglés, que se rumorea era su amante.
Cuando fueron a buscar a Gregoria la encontraron estrangulada en el baño. Demoraron varios días en encontrar a Paul y pensaron que estaba huyendo. Fue hallado en un pequeño departamento de San
Telmo, estrangulado en la cocina.
Se estaban quedando sin pistas.
Ayer, allanaron mi casa. El juez cree que soy el autor intelectual de estos crímenes.
Llaman a mi puerta, son las once de la noche, pensé que sería una vecina, heredera de una fortuna, que siempre molesta en horas inconvenientes.
Al abrir la puerta un desconocido me empujó, entró y sacó una cuerda del bolsillo de la campera.

Rogelio Dalmaroni. Nació en 1953, en Misiones,
Argentina. Publicó formas mínimas en Final Abierto (2014)

Leyenda de la mujer colgada... | Terror Amino


La intriga de Rogelio Dalmaroni



Con el hallazgo del corazón en la heladera, al inspector Cabañas ya no le quedaban dudas de que estaba tras un descorazonado. Lo que le tenía muy intrigado era de qué estaba hecha esa salsa tan sabrosa.

Detective Conan: El Puño De Zafiro Azul: ¡Qué bárbaro! - Crítica ...

La Rubia

Ahora, busca incorporarse mientras el Zorro González baja las
escaleras para rematarlo. Lo peor es que fue herido por el disparo

equivocado. Una bala que rebotó en el concreto e impactó en el
hombro. Había caído hacia atrás golpeando su cabeza y ahora está
atontado y sin arma.

Los pasos se acercan. De pronto un grito… un estampido y,
encima de él, cae el tipo con un hueco en la frente. Aturdido, se
arrastra buscando su pistola pero un pie pisa su mano. Levanta la vista
y la rubia sonríe divertida. Le ayuda a levantarse.
«¿Por qué no me creyó cuando le dije que el Zorro se había
escapado de la cárcel y venía en su busca?» Silencio. Se para. La mira
directamente a los ojos durante un interminable momento. La Rubia
estira la mano y se presenta «Oficial Highsmith… Patricia Highsmith».
«Bueno… usted ya sabe mi nombre», responde malhumorado.
Estrecha su mano y baja en busca de la puerta. «Las mujeres ya no son
lo que eran antes», piensa.
Sale, llena de aire sus pulmones y camina. En algún lugar de la
tarde, como un presagio, Carlos Santana canta No one to depend on.

Las 9 mejores series policiales que tienes que ver en Netflix ...


Antonio Jesús Cruz. Médico, escritor, investigador y
periodista argentino. Hizo periodismo radial y ha publicado artículos
en diarios y revistas de todo el mundo. Ha publicado veinticuatro
libros de poesía y cuento. Participa en diversas antologías y ha recibido
numerosas distinciones. Ha dictado conferencias en varias
universidades y estamentos culturales. Jurado en varios concursos y
certámenes, sus textos han sido traducidos al portugués, al inglés, al
italiano y al francés. Dirige la revista de cultura general Tardes Amarillas.

Autopsia de Sandro W. Centurión

Autopsia ! El sujeto está desnudo, es de estatura mediana, tez morena, complexión robusta, de entre 35 y 40 años. En la región torácica se observa una herida cortante de 5,2 cm de largo y 2 cm de ancho producida probablemente por un objeto filoso, punzante, metálico, y probablemente antiguo. En la frente se observa un orificio entre las cejas, de 7cm de profundidad que atraviesa el cráneo y en cuyo fondo aún reside una bala de revólver calibre 38 que produjo el deceso del individuo. Se desconoce la identidad del sujeto. Por lo demás, el cadáver se encuentra en perfecto estado de conservación. El occiso fue hallado en la página 23, a unas líneas del final del capítulo 5. !

Sandro W. Centurión (1975) escritor y profesor en Letras. Reside en la ciudad de Formosa, Argentina. Sus textos han sido recogidos por numerosas antologías. Ha publicado libros de cuentos y de microficción. En 2015 publicó Yo también maté a un terminator, editado por Macedonia Ediciones.

80 clips de vídeo y películas de gran calidad de Autopsia

Tomado de » o dispara uste o disparo yo»

Microdecamerón: Encuentro de Ildiko Nassr

Diez extraños reunidos en una casa. Sillones y pisos blancos. Una enorme biblioteca. Los unen el miedo y la expectativa. Tienen objetivos claros, pero no saben muy bien cómo llegar a ellos. Saben que no pueden salir y que tienen que poner mucho de sí mismos. El taller literario intensivo durará diez jornadas y cada quien debe finalizar un libro propio. Cada uno habla de lo que más le agrada y se suceden los chocolates, las canciones de amor, la lluvia, las medias de colores, los días de sol, la playa, el mar, los perros, los gatos, los dragones, la espumadera de la cocina. No saben, todavía, lo que les espera.

Los Simpson 04x16: Sin Duff - Síndrome de abstinencia ...

Alice Munro. Una comarca, un mundo por Clara Obligado

En una escritora como Alice Munro cohabitan muchas facetas, pero, lo primero que hay que festejar en esta ocasión es que se conceda un Premio Nobel de Literatura a una cuentista, a una mujer, a una mujer vieja y, además, canadiense. Ella no pertenece a ninguna órbita de evidente. No es exótica, no pertenece a un país que esté de moda, es decir, no es de las autoras que, de antemano, piensas que van a ganar un galardón como éste. Con ella gana, básicamente, la gran literatura.

Alice Munro se formó, en gran medida, leyendo textos de mujeres. Descubrió «Cumbres borrascosas» y, eso la lanzó a la pasión por la lectura. Después llegaron Mavis Gallant y Edna O’Brien. También Cheever y Salinger. Y, sobre todo, Chéjov. De hecho, en Canadá se la llama «la Chéjov femenina». Como el gran autor, ella parte de lo cotidiano para llegar a niveles inesperados. Recuerdo un cuento que comienza con una chica probándose un vestido, y a partir de este detalle nimio surge toda la historia. Es decir, a través de los detalles alcanza la esencia, en ese universo minúsculo reside algo que es mucho más amplio.En cierta ocasión le preguntaron qué hubiera ocurrido si se hubiera encontrado con el escritor ruso, y ella respondió: «Se habría enamorado de mí». Luego añadió: «Aunque tal vez no, porque soy una mujer demasiado independiente». Y ésta es una de las características más evidentes de su obra: la independencia de su pensamiento. De hecho, aunque ve el mundo desde una perspectiva de mujer, no es nada convencional en sus apreciaciones, suele ser muy crítica con respecto a los roles tradicionales femeninos. Tuvo que cuidar a una madre enferma, y presenta toda la ambigüedad de esta situación, vista muchas veces como una carga tremenda. También frente a la maternidad siente emociones encontradas, y reconoce que hubiera preferido tener a sus hijas en otro momento de la vida. Una vida difícil, ya que nació en 1931 y que dio a luz por primera vez con 21 años en una sociedad donde las mujeres no estaban emancipadas y ni siquiera existía la píldora. Tampoco recibió ningún apoyo de su medio, ya que venía de una familia con pocos recursos, rural. Su padre arrancaba las pieles a los zorros para venderlas, los medios eran escasos y la responsabilidad de la niña, excesiva. De este mundo aparentemente poco atractivo va a surgir su literatura. Tólstoi decía «pinta tu comarca, y pintarás el mundo». Eso es exactamente lo que ella hace. Como escritora es soberbia, y en ella encontramos una mezcla de un realismo casi tradicional, propio de Di-ckens o Jane Austen, con estructuras muy modernas, experimentales. Trabaja en el límite del cuento y la novela, y utiliza ambos géneros para crear algo absolutamente novedoso. En cuanto a sus historias, a pesar de que parte de pequeños hechos o detalles, siempre sentimos que gravitan sobre el texto los grandes temas de la humanidad: la piedad, la culpa, la presión social, el mal, la relación con los ancestros, la libertad… Todo esto hace de ella una gran escritora. Sus textos, aunque en definitiva, son muy intelectuales, no expulsan al lector normal, que puede acercarse a sus libros y disfrutarlos en una primera lectura, pero que debe aceptar que, para encontrar el sentido completo debe animarse a bucear en las palabras. Munro es una autora para leer y releer, y siempre gana. Es decir, siempre hay algo más, algo que se despliega ante la admiración del lector que descubre hasta qué nivel la literatura puede explicar el mundo, cuestionarlo, sin caer en ningún dogmatismo.

Creo que es una autora de enormes dimensiones porque establece vínculos entre lo masculino y lo femenino, el cuento y la novela, la vanguardia y la tradición, el pensamiento y la ficción. Antes de recibir el Nobel ya tenía en España su pequeño club de fans, entre los que se cuentan Javier Marías y Antonio Muñoz Molina, verdaderos activistas de su obra, pero hace relativamente poco que sus textos, ahora abundantes, son fáciles de encontrar en nuestro país. Si tuviera que decir por qué me gusta, diría que Alice Munro logra algo increíble: conmover con las palabras, hacernos pensar. Me gusta porque experimenta, porque me conmueve. Porque su escritura me produce mucha envidia. Cuando termino alguno de sus cuentos, siento que he vivido una gran experiencia.

Clara OBLIGADO…https://escrituracreativa.com/sin-categoria/una-comarca-un-mundo-3811/

Cuento corto de Alice Munro: Las lunas de Júpiter

Agujero negro de José maría Merino

El hombre pasea por la playa solitaria y encuentra, depositada en la orilla por las olas, una botella de cristal negro, con una señal muy extraña impresa en su tapón. Mientras lo desenrosca, el hombre piensa en sus lecturas de niño: el genio cautivo, los mensajes de náufragos. Abierta, la botella inicia una violentísima inhalación que aspira todo lo que la rodea, el hombre, la playa, las montañas, los pueblos, el mar, los veleros, las islas, el cielo, las nubes, el planeta, el sistema solar, la Vía Láctea, las galaxias. En pocos instantes, el universo entero ha quedado encerrado dentro de la botella. El movimiento ha sido tan brusco que se me ha caído la pluma de la mano y han quedado descolocados todos mis papeles. Recupero la pluma, ordeno los folios, empiezo a escribir otra vez la historia del hombre que pasea por la playa solitaria.

Descifran la carta de amor de un hijo a su madre de una botella ...