Diacronía por Rubén García García

Sendero

Me atrae tu pelo que se mece al compás de tu paso. Respiro tu aroma de sándalo, mientras el mío se pierde en la distancia. Escucho tu voz, como lluvia que golpea un tejado; un murmullo que me atraviesa y se disuelve. Quiero estar contigo, mirando el barco que se hunde tras el sol que muere. Me he convencido: eres la mujer que habría deseado por y para siempre. Duele que pases y no me mires, si supieras lo que es ser transparente, ser nada.

Espero, paciente como el agua chapoteando a la luz de las lunas. Pendiente hasta el día de tu muerte, cuando, al fin, pueda llevarte a mi ataúd que, lleno de flores, te espera…

4 Comentarios

  1. Tus letras evocan una soledad y un tono oscuro que invita a reflexionar sobre los límites entre el amor idealizado, la obsesión y un amor no correspondido.

    Abrazos.

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    1. Me haces recordar a Goethe en una de sus novelas. Gracias por tu comentario Lincol Abrazo y buen día.

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  2. Avatar de azurea20 azurea20 dice:

    El amor siempre es motivo de inquietud y algo de confusión. Me ha encantado. El amor también tiene su complejidad. Buen día.

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    1. Gracias Azurea por tu grato comentario. Ay el amor, cosa tan rara… dice una canción popular. Abrazo y bello día.

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