Gulliver en Liliput de Rubén García García

Sendero

El enano dormía. Soñaba que de la playa salían cientos de hombrecitos que hundían sus lanzas en su cuerpo. Despertó chillando de dolor y quitándose las hormigas rojas que seguían aferradas a sus nalgas.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s