El fulgor de Rubén García García

SEndero

Te encontré donde los ríos se unen. donde el puente parecía un ave dispuesta al vuelo. Todo llegó como un sueño con tiempo alterado. El cielo en ocres. Ollas de fragua donde el cobre se licua. Algún estruendo, el agua presurosa y los dos en un miligramo fulgente. Y después la eterna oscuridad, el sinsentido y solo en mi memoria el aroma de tus labios.

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