La fortaleza

Sendero

Fue contratado por una empresa televisora por su pericia y arte para aplaudir. “lo hace con gracia y espontaneidad” Fue su primer trabajo y el único. Toda su vida el aplauso fue su mejor arma. Los artistas y políticos tenían en coincidencia que siempre estaban pendientes de su quehacer. “su forma de aplaudir era luz en los demás”, “tiene tal fuerza infectante…”  Hizo su fortuna al poder de su aplauso. Cuando la última palada cayó sobre su ataúd solo se guardó un minuto de silencio.

El aplauso de los necios

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