Te lo dije de Rubén García García

sendero

Despacio entró a la cueva, solo oscuridad, algún rumor de agua, muy lejos percibía algún gemido. Todo cesó y en avalancha lo atropelló el silencio, fue un instante. En las tripas parecía tener una carrera de autos y empezó a inflarse. «algo te hizo daño» pareció escuchar la voz de su esposa. » fue la crema de vainilla» Creyó asentir con la cabeza y luego llegó la nada.

«Nunca me hacía caso, se carcajeaba cuando le dije que lo iba a matar» platicaba la mujer consigo misma, mientras repartía licor de frutas en el novenario.

muerte

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