El parto de los montes de Rubén García García

Sendero

Minutos antes de que abra la noche hay un catálogo de sepias. Las nubes obesas y agrisadas procuran inminencia. El sol deja en el aire una luz comatosa. A los lados del río lo sigue una pista de piedras. En el horizonte el perfil de los montes se pierde y el añil de la tierra se amontona cubriendo la arboleda. El río da golpes de mago y hace y deshace remolinos. Bajo el chapoteo del agua, se abre en intermitencia el canto de las ranas… la noche se da por instantes y en el calor aletean olores de flores trituradas. Nada perturba, los gusanos dejan de roer. El sopor, el silencio y las sepias se tensan al parir en el monte el silbido profundo de la serpiente. El sol ha muerto.

Puede ser una imagen de lago, crepúsculo, cielo y naturaleza

2 Comentarios

  1. Stella dice:

    Se vive, se disfruta el paisaje, Y el color lo acompaña.
    Excelente mi querido amigo.

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    1. Querida amiga, me da mucha alegría saber que fuiste imaginando del ocaso hasta la presencia de la noche. Siempre deseando que estés llena de salud y alegría.

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