Las manos de la fundadora de Fernando Iwasaki

Peruano

Qué miedo me daba besar el hábito de la madre fundadora cada vez que las monjas nos arrastraban hasta la capilla del colegio para ver su cuerpo incorrupto. No me gustaban ni su cara de momia ni sus manos verdosas como bizcochuelos podridos. Aunque lo peor era esa Virgen adornada con el pelo de la madre fundadora, blanco y erizado como la telaraña de una tarántula.

Un día las monjas me encerraron en la capilla por mentirosa, amenazándome con la cachetada de la fundadora. Ellas creen que vomité de susto, pero tenía que impedir que me pegara. La mano izquierda sabía mejor.

El Cairo prepara inédito desfile de momias egipcias | El Mundo | DW |  01.04.2021

10 Comentarios

  1. Avatar de Desconocido Anónimo dice:

    Que buen cuento es de lo mejor 5 estrellas para Iwasaki

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    1. De los nejores cuentistas del <perú. Abrazo y gracias por venir.

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    2. Avatar de Desconocido Anónimo dice:

      eso es verdad

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      1. Avatar de Desconocido Anónimo dice:

        Mmlo

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      2. Avatar de Desconocido Anónimo dice:

        a

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    3. Avatar de Desconocido Anónimo dice:

      quiero leer más de esto

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  2. Avatar de Desconocido Anónimo dice:

    hola

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      1. Avatar de Desconocido Anónimo dice:

        el cuento cambio mi vida

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