Al trote de Rubén García García

Sendero.


La línea blanca de la carretera se pierde, una motocicleta irrumpe y desaparece.

Por la mañana el sol cae sobre mi espalda; delante de mí veo una sombra desfalleciente. En la cima del cerro rozo las nubes, abajo, los árboles parecen arbustos. Los ojos se refrescan al mirar el río. tener el agua en el hueco de mis manos, humedecer los labios.

Mi sudor brota y hace aroyos que llegaran al mar. Irrumpe el ruido fugaz de la moto que poco a poco se pierde en la lejanía.

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