Diana R. Hernández, Eduar Herrera, Maritza Iriarte, Marti Lelis,Susana López Malo

Pequeficciones: antología de cuentos para niños construido por Chris Morales y José Luis Ortiz Soto

Estrellas fugaces
Diana Raquel Hernández Meza
La maestra escribió en la pizarra la tarea del próximo lunes:
Representar nuestra futura profesión. Durante el fin de semana
perseguí a mamá por todos lados preguntándole qué podría ser y
cómo fabricar el atuendo. Se limitó a decirme: Busca en el cobertizo a
ver qué encuentras. Hallé unas cajas de cartón, pinturas y pegamento.
Pasé la noche dando vueltas en la cama, pensando que podía hacer
con eso.
Mi mejor amigo, se presentó como biólogo y para no dejar duda
de ello, nos mostró una jaula pequeña con una ranita saltarina que no
paraba de croar. Otros compañeros fueron doctores, constructores,
maestras, deportistas, vaqueros…
Cuando llegó mi turno, con un poco de temor a las burlas de mis
compañeros, tomé mi nave XF-Aquarium 2075 y la coloqué frente a la
clase. Expliqué cada uno de sus componentes y lo importante que
serán los viajes que haga en ella, los universos que me esperan por
descubrir.
Al terminar la clase, la maestra se acercó a mi lugar y me
explicó que no es bueno que los padres hagan la tarea por nosotros.
Consternado, al llegar a casa le conté a mamá lo sucedido. “No te
preocupes, Ian, a veces los sueños pueden ser más grandes que
nosotros mismos”.
Esa noche, una estrella fugaz cruzó frente a mi ventana y
¡quise alcanzarla! Rápidamente subí a mi nave y despegué. Las luces
de la ciudad se hacen cada vez más pequeñitas y la luna,
aproximándose, me sonríe.

Diana Raquel Hernández Meza (México, 1985).

Médica cirujana por
la UNAM. Sus escritos están en El libro de los seres no imaginarios.
Minibichario (Ficticia Editorial, 2012), Alebrije de palabras. Escritores
mexicanos en breve (BUAP, 2013), Eros y Afrodita (Ficticia Editorial,
2016), Las musas perpetúan lo efímero. Antología de microrrelatistas
mexicanas (Micrópolis, 2017), en la revista Pleiosaurio en el volumen:
Ochenteros. Miniantología de minificción mexicana (Abismo Editores,
2017).

Mi amiga la tortuga
Eduar Herrera
Un buen día aprendí de mi mascota, la tortuga, que no todos somos
rápidos; aunque seas pesado y te sientas como una roca, siempre
puedes avanzar, de manera distinta a los demás. Aprendí que todos
tenemos caparazones y nos escondemos ahí de vez en cuando, al
sentirnos amenazados, y eso no es ser cobarde, sino guardar
distancia. Aprendí que ser paciente y lento no te hace tonto, sino un
poco más sabio. Aprendí a disfrutar de los días haciéndolos más
largos.
Un buen día estaba la tortuga observando el horizonte, la rana
pasó dando brincos, se detuvo y le preguntó:
—¿Perdiendo el tiempo como siempre tortuga? Yo hago mil
cosas a la vez, no tengo tiempo que perder, ya viene la noche y no
quiero que me atrape.
—No estoy perdiendo el tiempo, sapo amigo, lo tengo justo
enfrente y solamente lo estoy disfrutando.

Eduar Herrera (Honduras).

Es un poeta y narrador cuyos trabajos han
sido publicados en: Diario El Heraldo (Honduras), Diario Tres mil (El
Salvador), Casa de las Americas (Habana, Cuba), Revista Prometeo
(UNAH, Honduras), Revista La Gaceta (Guatemala).

Juego de letras
Maritza Iriarte
Cuando Robin cumplió nueve años, la abuela le regaló una caja
dorada. La abrió. Volcó la caja repleta de fichas sobre la mesa. “Un
juego de mesa y todas las fichas tienen una letra dorada”, gritó Robin
entusiasmado. Buscó dentro de la caja el manual de instrucciones y
solo encontró un papel que decía: “Cuidado, las letras son mágicas”. El
niño empezó a juntar consonantes y vocales formando palabras.
Casa, árbol, flores, canasta, niña, manzana, abuela, comer, lobo,
cazador. Los ojos del niño se agrandaron de asombro al verlas
desaparecer. En ese instante y con rapidez, el niño hurgó entre las
letras que quedaban y formó otras palabras. Arco, flecha, héroe,
puntería, camino. Las palabras se alinearon solas, mientras Robin se
adentraba en ese bosque de letras lleno de aventuras y desafíos hasta
desaparecer.

Maritza Iriarte B. (Perú, 1954).

Escritora microficcionista. Publicó en
el 2013 Aztirm, un mundo de brevedades. Algunos de sus textos
integran distintas antologías: Basta 100 mujeres contra la Violencia de
género, Borrando Fronteras, Eros y Afrodita en la Minificción,
Resonancias, Apuerta Cerrada, 1byte de horror, Brevirus; y en revistas
literarias: FIX100, Plesiosaurio.

Bolita de pelo
Marti Lelis
Así me llaman. Llega una hora del día en que lamo mi pelaje con el
cepillo de mi lengua. Lamo mis patas y con ellas me froto la cara.
Limpio bien entre los dedos y también otras partes, todas las que
alcanzo. La cosa es estar presentable, bien peinado. Si el humano me
toca: me lamo; si el viento me despeina o la lluvia me moja: me lamo; si
termino de comer, también me lamo. Cualquiera diría que es la vanidad
la que me mueve. Y si fuera así, tiene su precio.
No es lindo que, por tanto lamer, dentro de la panza se me
formen bolas de pelo. Por eso, de vez en vez, como hierbitas, de
preferencia pasto. Entonces vienen las arcadas. Me transformo en el
monstruo vomitapelos, y hay que ver el horror y el asco en la cara del
humano cuando la bola sale: se le olvida que lo salvo de los ratones, de
las arañas, se le olvida que cazo moscas y cucarachas, se le olvida que
de noche protejo a sus niñas y niños para evitar duendes y malos
sueños. Pero, monstruo, duro menos de un minuto. Los humanos
grandes me acarician de nuevo; niñas y niños, ellos siempre me aman,
ellos se bañan con jabón y agua.
Me subo a tomar el sol en la ventana. Ahí, me lamo y me
relamo. Somos felices en esta casa. Hasta la próxima bola de pelos,
hay que estar lindos, limpios y bien peinados.

Marti Lelis (México, 1968).

Escritor para niños grandes y pequeños,
cuentos cortos o largos y, de vez en vez, poemas. Publicó en 2016 el
libro A propósito de San Juan y otras miniaturas, Premio Estatal
“Beatriz Espejo” en 2015 en Tlaxcala, México. También obtuvo el
Premio “Dolores Castro” por su libro de poemas Salvar caracoles con
palabras en 2016 (Tlaxcala, México). Comparte sus escritos en su
página de ceremoniadepalabras.com.mx

Dulce jardín
Susana López Malo
Cuando le dijeron que las flores eran dulces, se comió el jardín.

Susana López Malo (México).

Ha publicado en diversas antologías de
narrativa breve. Obtuvo el primer lugar del concurso de cuento sobre
alebrijes del MAPen el 2016. Su cuento “Arturo” fue seleccionado para
integrar la antología de la escuela de Escritura del IMACP, que destacó
a diez escritores poblanos. Fomento Editorial BUAP publicó su primer
libro para público infantil: Si vienes, te cuento.

PequeFicciones, un libro para niñas y niños! – CEREMONIA DE PALABRAS

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