Magia al ralenti

Elisa de Armas


Cuando lo conocí era apuesto como un príncipe, pero en seguida empezó a redondeársele el vientre. Más tarde, mientras encogía poco a poco, los ojos se volvieron saltones, el cuello fue desapareciendo y un buche enorme creció bajo su mandíbula. De un tiempo a esta parte se le ha cubierto la piel de verrugas. Lo peor es la sospecha de que soy yo quien tiene la culpa, por no haber dejado de besarlo en los últimos treinta y cinco años.

Elisa de Armas

Profesora de Lengua y Literatura en un instituto de enseñanza secundaria. Como escritora aficionada cultiva el microrrelato y mantiene el blog Pativanesca (http://pativanesca.blogspot.com/). Algunos de sus textos han sido publicados en antologías del género, entre las que se encuentran Historias de las historias (Ediciones del Ermitaño, 2011), Cien fictimínimos. Microrrelatario de Ficticia (Ficticia, 2012) y De antología. La logia del microrrelato (Talentura, 2013). Es asidua participante de la Marina, taller de minificciones de Ficticia, donde ejerce como tallerista el día uno de cada mes.

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