Orieta de la Barra

Nació en Santiago de Chile en 1972. Narradora. Desde el año 2007 participa de talleres literarios. Sus
trabajos han sido publicados en diferentes antologías. Autora del libro A pesar del miedo, Editorial Mosquito, 2009.

Sin prisas. Recauación. Textos para disfrutar. tomado de “O dispara usted o disparo yo” selección de Lilian Elphick.

Sin pistas
Meses enterrada en papeles e informes inútiles que le gritaban la misma conclusión: ni una sola prueba; ni la más mínima pista. La PDI había puesto a su disposición el mejor equipo humano y 2
técnico para resolver estos crímenes. Pese al minucioso y exhaustivo trabajo, seguían sumando cuerpos. Estaban igual que al principio. No dejaba de sentir cierta simpatía por el homicida. La elección de sus víctimas no podía ser al azar, cada uno de ellos merecía, al menos, la silla eléctrica: pedófilos, violadores, torturadores; todos criminales de la peor calaña. Se encontraba frente a un solitario justiciero, pero la ley era clara y no podía hacer ninguna excepción aunque quisiera: encontrar al culpable, quien debía pagar sí o sí. En sus manos estaban todas las autopsias e informes de criminología. No se cansaba de revisarlos una y otra vez, pero no encontraba ninguna evidencia que los guiara a su autor. El asesino era excepcionalmente inteligente. El murmullo suave de una carcajada contenida interrumpió sus pensamientos. Su inquilino interior se reía sabiendo que no podrían
atraparlo jamás.

Cómo trabaja un detective privado: La intimidad al descubierto


Recaudación
Sentada en la endeble silla en el pórtico de su casa, pausadamente masticaba coca para el dolor. Su mirada vacía oscilaba entre el suelo y el horizonte velado. Las facciones reflejaban el espíritu
inquebrantable de su dueña. Sabía que ya le quedaba poco tiempo, que él vendría a llevársela
en cualquier momento, pero no le importaba nada. Los causantes de cada una de las grietas que cubrían su rostro, habían pagado un elevado precio por ello y ella había quedado conforme. Por eso, ahora él vendría a cobrarse la deuda pactada.

Una Mujer Se Está Sentando En El Pórtico De Una Casa De Madera ...


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