Buen termino de karla Barajas


—Regálame un peso para mi comida —me dice el hombre que por las noches duerme en la banca del parque. Un peso, aunque sé que me está pidiendo la cuota y me golpeará si no le doy lo que gané limpiando parabrisas. Le doy cien pesos y drogas; sé que se narcotizará porque esta semana su adicción empeoró. Recibe mi capital con la mano izquierda, el zurdo se inyecta heroína esa misma noche y se aprieta el corazón antes de fallecer. Diría que tengo remordimientos, pero sería mentira porque ahora duermo en su lugar, no en el piso, y aunque recojo la cuota de los otros, jamás los golpeo.

Niño dormido sobre un banco del parque Fotografía de stock - Alamy

del minidecameron de Paola Tena

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