Aldo Altamirano: Asuntos pendientes

Mientras conducía, la fortuna de tener la familia que lo acompañaba en la dura profesión elegida le ocupaba el pensamiento.Clara era una mujer encantadora; hacía 18 años que estaban casados y habían concebido a tres hermosos hijos. Ámbar, la primogénita, había heredado la belleza de la madre y la templanza del padre; en sus dulces 16 años había recibido un anillo con un fino detalle de diamantes que enaltecía sutilmente su belleza. Franco, con 14 años ya lucía una contextura física similar a la de su padre y sus dotes deportivas sobresalían de sus pares. Y la pequeña Abril de 4 años que, con sus ojos azabaches y su amplia sonrisa, embelesaba la vida familiar desde su nacimiento.Al llegar al lugar, se aseguró que todos los protocolos de preservación de la escena del crimen se hubieran cumplido. Organizó al personal policial de manera estratégica y circundó con su presencia el predio con el profesionalismo que lo caracterizaba. Al acercarse al bulto cubierto de mantas, el reflejo de un pequeño anillo de diamantes le encandiló la vista.

Crimen del adolescente: su familia insiste en que no fue a robar ...

De la antología “o dispara usted o disparo yo” Selección de Lilian Elphick

 

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