Del muro de Julia Santibañez

Va un texto de la uruguaya Marosa di Giorgio. Es un poco narrativo, otro cacho poesía, todo ello provocador. Me gusta cómo en segundos me lleva a otra realidad, más compleja y estridente.

MISAL DE LA VIRGEN

-Usted nunca tuvo hijos.
-No. Aunque, un día, cuando era chica, surgieron de mí, de mi pelvis, tres lagartos. En cartílago grueso y anillado. Tres.
-Eh.
-Sí. Iban por la hierba. Al parecer tenían ojos, pero no pude saberlo. Se hundieron en el piso.
-Oh.
-Pero, antes, oí un alarido, como si dijesen: ¡Mamá! ¡Ay, madre! ¡Ay!
-Oh.
-No volvieron nunca. En el momento de la parición, salían de mis pechos (del izquierdo y del derecho), una gotita de sangre y una gotita de leche.
-…!
Y ella quedó impasible. Y aunque era completamente blanca, pareció lo que siempre había parecido:
Una princesa india, abajo de su anacahuita.

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