Párabola budista para afrontar la muerte

Un monje tenía siempre una taza de té al lado de su cama. Por la noche, antes de acostarse, la ponía boca abajo y, por la mañana, le daba la vuelta. Cuando un novicio le preguntó perplejo acerca de esa costumbre, el monje explicó que cada noche vaciaba simbólicamente la taza de la vida, como signo de aceptación de su propia mortalidad. El ritual le recordaba que aquel día había hecho cuanto debía y que, por tanto, estaba preparado en el caso de que le sorprendiera la muerte. Y cada mañana ponía la taza boca arriba para aceptar el obsequio de un nuevo día.

El monje vivía la vida día a día, reconociendo cada amanecer que constituía un regalo maravilloso, pero también estaba preparado para abandonar esté mundo al final de cada jornada.”

Resultado de imagen de monje budista tibetano

1 Comment

  1. ¡Que lindo él pensamiento budista!
    No creo estar preparada para la muerte y eso es algo que me preocupa pues ya va siendo hora de “ vaciar esa taza “.
    Es un trabajo muy costoso para mí. Estoy en ello.
    Gracias por el regalo de tu escritura.

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