El cuento es una narración corta. Es uno de los géneros más exigentes en la literatura y ha tenido grandes exponentes a lo largo de la historia como Chejov, Poe, Rulfo, Cortázar, Hemingway. Fantasía, terror, drama, realidad han escenificado este formato que se caracteriza fundamentalmente por su brevedad, precisión, economía de recursos y agilidad técnica. Es ahí donde radica su belleza estética y su sentido práctico. En la capacidad que tiene el autor de condensar en unas pocas páginas un universo completo. Podría decirse que el cuento es la carrera de los cien metros, mientras que la novela es una maratón. Es por eso que el escritor debe prepararse muy bien para narrar esa carrera de cien metros y ganarla. Los grandes maestros del cuento saben esto de memoria y en muchas de las recomendaciones que dan a jóvenes escritores está la eficacia. No irse por las ramas, dar con la flecha en el centro o derribar al contrincante de un knock-out técnico. Para lograrlo hay que conocer ciertas características que presenta y que lo hacen diferente de una crónica, poema, o un relato periodístico.
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El cuento es un género narrativo. Esto quiere decir que describe sucesos fantásticos o reales, que les ocurren a unos personajes determinados.
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Tiene un argumento definido. Como es un universo en miniatura, la estructura que lo antecede debe ser clara. Los hechos que se suceden tienen que ir entrelazados y en una línea ascendente de: Introducción — Nudo —Desenlace. Toda acción que se suceda va a producir consecuencias.
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Presentar una fuerza centrípeta. Los elementos del cuento son como los hilos de una red de pescador, todos están fuertemente relacionados y están en función de una misma tarea: el argumento.
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El manejo de pocos o un solo personaje. Por lo general, el cuento narra los hechos de un personaje que aglutina la historia. Sobre él sobreviene toda la carga dramática, los personajes secundarios iluminan ese dramatismo.

Te felicito por tan buena entrada. Muchas gracias, Rubén.
Un abrazo.
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Magnífica entrada, Rubén, toda una clase en una amena lectura. Siempre recuerdo lo del knock-out, como bien lo definía Cortázar. Por cierto, si es que no lo has leído ya, te recomiendo el pequeño volumen titulado Nueve cuentos, de J.D. Salinger (y por sobre todo, el primero de ellos, Un día perfecto para el pez banana. Ese cuento me parece una pequeña obra maestra. Sencillo y escalofriante).
Un abrazo.
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Joyas que me encuentro en la red y que hay que difundirlas y quien aprecie el cuento, tiene material para meditar. Abrazo Isabel y te dejo tu ramo de rosas.
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Recuerdo haberlo leído a Salinger. voy a mi memoria.
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Muy bueno; siempre se agradece un análisis como el tuyo. Cuando yo quiero explicar eso de la historia 1 e historia 2 en Cuento, hablo de «Modificación de último momento» de Héctor Sandro. ¡Saludos!
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No es un texto de mi autoría, apuntes que he recojido, pero los encuentro muy bien hechos. Gracias por llegar. Feliz año.
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