Una rana se sumerge
en el viejo estanque…
el ruido del agua
Este es el haiku* más conocido de todos (no solo de Matsuo Bashō sino también de cualquier otro autor) y lo usaré para hablar de los denostados adjetivos.
Sin duda habrás oído que abusar de los adjetivos diluye tu prosa y que deberías esforzarte en evitarlos. Y es cierto, pero esto no implica que no debas usarlos nunca.
Este haiku demuestra que un adjetivo bien usado puede ser muy eficaz. Prueba, si no, a releer el poema sin la palabra «viejo».
El estanque necesita ser «viejo» para crear el ambiente estancado y lleno de hojarasca en el que medran las ranas. En este caso, el adjetivo resulta clave para crear la atmosfera.
Cuando escribas, ten un ojo puesto en tus adjetivos. Si tu texto podría funcionar si ellos, elimínalos sin piedad. Pero si un adjetivo, o incluso una serie de ellos, lo enriquecen, no tengas reparo en conservarlos.
Los mejores haikus de Matsuo Bashō (y lo que puedes aprender de ellos)
-* Basho nunca escribió haykú, el hayku se debe a Shiki

Coincido plenamente contigo, Rubén. Gracias por tu entrada. Un abrazo.
Me gustaMe gusta
Hola Isabel, gracias por leer las entradas que hago de Basho de algunos hokkus. Feliz día de reyes tengas. Besos y rosas para ti amiga.
Me gustaMe gusta