La esposa le acomodó el moñito del frac. 
Los arreglos florales del fondo. 
¡Lograste el doctorado en leguas muertas! le dijo al oído. 
 Los concurrentes aplaudieron cuando vieron que ella lo iniciaba.  
 Del bolso sacó un encendedor con chapas de oro. 
Sólo le faltaba prender los cirios para iniciar la ceremonia.