Confundir tan y tanto con muy y mucho

Error común número 14: confundir «tan» y «tanto» con «muy» y «mucho»

Con frecuencia leemos y escuchamos proposiciones donde las palabras «tan» y «tanto» se emplean como si significaran exactamente lo mismo que «muy» y «mucho», sobre todo —pero no exclusivamente— cuando se trata de expresiones exclamativas. Ejemplos:

ⓧ¡Ella es tan inteligente!
ⓧ¡El año pasado gastamos tanto dinero!

Evidentemente, las palabras más adecuadas habrían sido «muy» y «mucho»:

☞ ¡Ella es muy inteligente!
☞ ¡El año pasado gastamos mucho dinero!

«Muy» se emplea antes de adjetivos y adverbios —asimismo antes de locuciones adjetivas y adverbiales— para «denotar un grado superlativo de significación» (DRAE): muy bueno, muy gastado, muy lejos…

«Mucho», como adjetivo, da a entender «abundante, o que excede a lo ordinario, regular o preciso» (DRAE): «Actualmente tenemos muchos problemas». Como adverbio, significa «con abundancia, en alto grado, en gran número o cantidad; más de lo regular, ordinario o preciso» (DRAE): «Este candidato habla mucho».

Por otro lado, «tan» y «tanto» no significan «muy» y «mucho». La primera pareja posee usos diversos, pero ninguno de ellos sustituye a «muy» y «mucho». Se entiende cómo pueden encimarse sus sentidos, y cómo pueden confundirse. «Tan» y «tanto», cuando su sentido está cerca de «muy» y «mucho», plantean la primera parte de una proposición bipartita: (a) y (b), como en estos dos ejemplos:

☞ ¡Te quiero tanto (a) que me casaría contigo mañana (b)!
☞ La economía ha sido tan dependiente de la exportación durante el último sexenio (a) que se ha desatendido el consumo interno (b).

«Tan» y «tanto» tienen otros sentidos y usos, por supuesto, pero cuando los usamos en lugar de «mucho» y «muy», es como si olvidáramos la segunda parte, las partes «b» de los dos ejemplos citados arriba:

ⓧ¡Te quiero tanto!
ⓧ La economía ha sido tan dependiente de la exportación durante el último sexenio.

¿Cuál es, entonces, el veredicto? La necesidad de emplear «tan» y «tanto» es real porque son opciones emotivas. No considero que, en sí, constituyan un «error» y que deberían evitarse totalmente en estructuras como las citadas, pero sí tengo una sugerencia en cuanto a la puntuación que deberíamos aplicar cuando los usamos en la escritura: si no incluimos la segunda parte de la expresión bipartita, es sumamente recomendable utilizar puntos suspensivos [ … ] para indicar que hemos elidido esa segunda parte:

☞ ¡Te quiero tanto…!
☞ La economía es tan dependiente…

fuente

Redacción sin dolor  Sandro Cohen

La imagen puede contener: 1 persona, sonriendo, planta, primer plano y exterior

3 Comentarios

  1. Avatar de Closed Account Guillermo Solís dice:

    Un aporte muy útil, incluso para escritores veteranos. Gracias por los consejos!

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias al maestro de redacción sin dolor… Sandro Cohen… bien sabemos que nunca es suficiente y hay que seguir aprendiendo. Abrazo grande.

      Le gusta a 1 persona

Replica a Guillermo Solís Cancelar la respuesta