Los quehaceres del río.

El río recuerda a las lavanderas: gustaba de verlas cada semana en sus orillas con su chorcha de hijos. El splash splash que cada una de ellas hacía al lavar y que se unía a los rumores de su corriente. Algunas veces la brisa se colaba entre los sauces llorones, y hacia silbar a las hojas. En otras se detenía, abriéndole las puertas al silencio.
Y el río complacía a la bóveda del cielo; entregándole su música alegre, o bien a la nostalgia que la vida conlleva.

2 Comentarios

  1. ¡Qué bonito! Mi abuela también me contaba historias parecidas.

    Abrazos y fresas.

    Le gusta a 1 persona

  2. Aún las veo, en algunas partes rurales y con río de México. Mi madre me dice que antes había una planta que se daba en las riveras, de esa, se sacaba el jabón. Gracias por llegar amiga Mari. Te dejo mi café con vainilla y un gran abrazo.

    Me gusta

Replica a María Elficarosa Cancelar la respuesta