El poeta murió de leucemia el 29 de diciembre de 1926 en el sanatorio suizo de Val-Mont y fue sepultado de 1927 en el cementerio de Raron, en Valais. Es considerado uno de los poetas más importantes de la literatura universal. Él mismo escogió su epitafio, que escribió, como no podía ser de otro modo, en verso.

Rosa, oh contradicción pura, alegría
de no ser sueño de nadie bajo tantos
párpados”.

rainer-maria-rilke