Lejanía

La cortina era agitada por la brisa y tu pelo lacio danzaba en mi pecho. Reflejaban tus pupilas una lejanía cercana al paraíso. Por un instante el golpe de nuestros cuerpos parecía coincidir con las avalanchas de agua sobre las rocas. En medio de las sibilancias, el sudor se abría paso. Mis ojos te decían que en la pre historia de mis años solo estabas tú. Desperté sin ti; nadie dijo nada. Las olas  seguían rompiéndose en el risco.

marina y tortuga

3 Comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s