La clonación incompleta: Los hermanos siameses
( Publicado en Revista Creces, Enero 1998 )

La clonación sucede normalmente en la naturaleza. Pero a veces esta puede ser imperfecta, como es el caso de los siameses, que es interesante analizar.

La clonación de la oveja Doly, ha sido, sin duda, la noticia más impactante del año 1997. A partir de una célula adulta, fue posible que naciera una oveja igual a la madre, a la que se le extrajo su DNA. Así, teóricamente ambas tendrían igual composición genética. Nadie pudo dejar de pensar que si la clonación había sido posible en una oveja, también tendría que ser posible en los seres humanos, ya que ambas especies son mamíferos. Inmediatamente surgió el rechazo y las peticiones de que se prohibieran tales tipos de experimentos que pudieran realizarse a futuro con seres humanos.

Sin embargo, la clonación sucede normalmente en la naturaleza. Constantemente están naciendo gemelos, a partir de una sola célula fecundada. El hecho es que cuando un óvulo es fecundado por un espermio, se produce la primera división celular y de allí ellas se van subdividiendo rápidamente. Pero puede que suceda que en esa primera división o en algunas de las subsiguientes, se separe una de esas células y a partir de ella se llegue a construir otro ser humano igual al anterior, con igual composición genética.

Pero la naturaleza es muy caprichosa y por razones que no se conocen, en ocasiones los gemelos no llegan a separarse completamente y nacen unidos por diferentes partes del cuerpo. Son los llamados “Siameses”. Su nombre deriva de un nacimiento ocurrido en Siam (hoy Tailandia), en el año 1811, con gemelos unidos por el abdomen por tejido blando. Este caso llegó a ser muy famoso, ya que no los separaron y vivieron unidos hasta su edad adulta. Hoy no habría sucedido eso, ya que la cirugía permite separarlos a los pocos días de nacer. Pero estos gemelos permanecieron unidos durante toda su vida, y fueron constantemente exhibidos como fenómenos, con lo que juntaron dinero y fueron famosos. Evidentemente que eran individuos diferentes, ya que a pesar de sus similitudes y de una experiencia común, desarrollaron personalidades muy distintas. Uno tenía muy mal humor y con propensión al alcohol (Eng), mientras que el otro tenía muy buen carácter y era abstemio (Chang). Es decir, a pesar de su igualdad genética su personalidad era diferente. La historia cuenta que los dos se casaron con dos hermanas, y cada uno tuvo diez hijos normales. Las hermanas vivían en dos ciudades diferentes, de modo que los siameses tenían que trasladarse de una casa a otra, alternando la convivencia por semanas. Obviamente que sus vidas en parejas, no tuvieron mucha intimidad (Fig. 1).

Otras veces las uniones de siameses comprometen sectores y órganos más vitales y zonas más extensas del cuerpo. En 1829, nacieron Rita y Christina en Sardinia. Ellas tenían dos cabezas y cuatro brazos, pero una sola pelvis y dos piernas (Fig. 2). También las exhibieron como fenómenos, pero fallecieron siendo lactantes, probablemente debido a los riesgos inherentes a la sobre exposición. En esos tiempos, un periódico de París que relataba el hecho, se preguntaba si se trataba de una sola persona o de dos. ¿Tiene un alma o dos?. Casi todos estaban de acuerdo que eran dos personas diferentes, y por lo tanto debían tener dos almas, ya que tenían dos cabezas. Pero la respuesta no es tan obvia para otros siameses que han nacido con una sola cabeza y dos cuerpos. Así ocurrió en un nacimiento en el año 1851 (Fig. 3).

Más de alguien se ha hecho la misma pregunta, en el supuesto que se llegara a clonar un ser humano a partir de una célula de un individuo adulto. A la luz de los conocimientos actuales la respuesta lógica es que son individuos diferentes, aun cuando posean el mismo DNA nuclear. Sin embargo, genéticamente no serían iguales, ya que el DNA del núcleo es el mismo, pero no así el DNA que poseen las mitocondrias dentro de la célula (DNA que también tiene una función genética), que en este caso sería aportado sólo por el óvulo en el cual se inserta el DNA extraído de la célula adulta. Hay que recordar que la clonación se realiza mediante la extracción del DNA que contiene el núcleo del óvulo, y éste es reemplazado por el DNA proveniente del núcleo de la célula del donante. Es decir, de allí en adelante, el óvulo está aportando el DNA propio de sus mitocondrias, marcando esto la primera diferencia entre el clonado y el donante. Un par de gemelos serían más semejantes entre sí, que si se compara el clonado con respecto a su donante, ya que los primeros no sólo comparten igual DNA nuclear, sino también DNA mitocondrial. En cambio el clonado sólo tendría en común el DNA nuclear. Es decir, frente a la pregunta de que si un ser clonado sería un individuo diferente, obviamente que sí lo es, como lo son los gemelos. Nadie diría que dos gemelos deberían tener la misma alma.