Tal vez fue él quien comió de mi sopa o quien puso en orden mis papeles en el escritorio luego de que caí dormido en el sillón. Acaso él me haya puesto la pijama y me haya lavado los dientes… Hasta hace unos instantes abrigaba mis dudas, mas ahora que veo dormir a mi esposa y reconozco en ella la tez propia de sus ansiares satisfechos a plenitud, tengo la certeza: él… estuvo aquí.
Tomado de fb


Rubén espero que estés bien. Estos cuentos me llenan de suspenso y me inspiran cierto temor a lo desconocido. 😦
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Tengo reposo y sí la.historia inquieta. Buen.noche..abzo y rosas.
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Mejorate pronto, cuidate y no te pongas triste. Te mando abrazo especial.
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Un cuento que se las trae…
Es malo quedarse dormido…
Abrazos
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Es inquietante Stella
Besos y rosas.
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