La carretera se pierde en la lejanía, Detrás, escucho el motor, que en instantes se hace ruidoso y pasa a mi lado. Es una motocicleta que en segundos se vuelve diminuta. Cuando corro, el sol cae sobre la espalda y mi sombra se inclina sobre la lengua gris del asfalto. Estoy en el pico del cerro, con un charco de sudor en la cabeza. Desde aquí, puedo tomar las nubes con la mirada, los árboles parecen arbustos. Casi podría lavarme la cara con el agua del rio. El río que corre abajo y parte los cerros. Hay un cielo con un azul transparente, sin nubes. Tengo mi garganta seca y la lengua pastosa y el sudor hace regatos por las mejillas. Mi sudor es lluvia y fluye. La moto viene de regreso y el rio se dobla y estira como una sierpe manchada de espejos.

rio amazonas