Nadie ha leído mi taza
sin que sepa que eres mi amada,
nadie ha estudiado las rayas de mi mano
sin que descubra las cuatro letras de tu nombre.
Todo se puede negar
salvo el olor de la mujer amada,
todo se puede disimular
salvo los pasos de la mujer que se mueve dentro de nosotros,
todo se puede discutir
salvo tu feminidad.
¿Dónde ocultarte, amor mío?
Si somos dos bosques que arden,
y todas las cámaras de televisión están fijas en nosotros.
¿Dónde esconderte, amor mío?
Si todos los periodistas quieren convertirte
en la estrella de las portadas,
y a mí en un héroe griego
y en un escándalo gráfico.
¿Dónde llevarte?
¿Dónde me llevarás?
Si todos los cafés conocen de memoria nuestra cara,
todos los hoteles conocen de memoria nuestro nombre
y todas las aceras conocen de memoria la música de nuestros pasos.
Estamos al descubierto como una terraza marina
y nos observan como a dos peces dorados
en una vasija de cristal.

Siéntate conmigo un momento
para acordar una forma de amar

en la que no seas mi esclava
ni yo una pequeña posesión
en la lista de tus colonias
que no cesa, desde el siglo diecisiete,
de reivindicar ante tus pechos la liberación.
Pero no escuchan,
no escuchan.
DATOS DEL AUTOR: Nizar Qabbani. Es un diplomático sirio, además de uno de los poetas árabes contemporáneos de más prestigio. Nació en Damasco en 1923. Aunque era hijo de un pastelero, tuvo una buena educación y acabó matriculado en la Facultad Científica Nacional.
RETUSCHERAD
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