El discípulo se reunió con su mentor espiritual para indagar algunos aspectos de la Liberación y de aquellos que la alcanzan. Departieron durante horas. Por último, el discípulo le preguntó al maestro:
-¿Cómo es posible que un ser humano liberado pueda permanecer tan sereno a pesar de las terribles tragedias que padece la humanidad?
El mentor tomó entre las suyas las manos del perplejo discípulo y le explicó:
-Tú estás durmiendo. Supóntelo. Sueñas que vas en un barco con otros muchos pasajeros. De repente, el barco encalla y comienza a hundirse. Angustiado, te despiertas. Y la pregunta que yo te hago es: ¿acaso te duermes rápidamente de nuevo para avisar a los personajes de tu sueño?


Me hice esa preguntas tantas veces, porqué no puedes ayudar a otros? Y solo se me ocurre que cada uno tiene un proceso interior que el otro no puede vivir o ver. Muy sabio, gracias por compartir.
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Cada persona tiene su crucigrama y cada quien se dará respuestas. besos y rosas.
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Magnífico relato.
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Hay que quitarse el sombrero con los aónimos Comparto tu apreciación. abrzo grande mi buen.
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