Soñé con un viejo jardín. Destruido,

lo rodeaba la delicada sombra de los árboles,

las antiguas columnas apenas se sostenían.

Vos y yo, juntos en el silencio primaveral,

avergonzados por esta cercanía involuntaria …

¡Cómo nos cantaba el ruiseñor,

cómo brillaban las estrellas!

¡Me sentía demasiado feliz y a la vez tan triste!

Yo sabía, sabía que todo era un sueño

y que en realidad somos dos extraños,

las estrellas no brillarán para nosotros

y no nos cobijará el balcón destruido.

1870-1942 http://animalesenbruto.blogspot.com