La abuela se había casado y enviudado en siete oportunidades. Enterró a su último esposo a los noventa años y vivió hasta los ciento quince.
“El buen sueño es hermano de la supervivencia”, comentaba la familia: ella se encerraba en su dormitorio a las diez de la noche, y aparecía, siempre radiante, bien entrado el mediodía.
Por su diario íntimo se supo que a lo largo de aquellos últimos veinticinco años, por las noches, se consagraba al ardiente recuerdo de los finados, a veces de dos o más al mismo tiempo.


Viste que señora más lúcida.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Imaginátiva depredadora. Sensual.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Jajajajaja viniendo de Romano, me resulta re cómico .Lo conozco muy bien y hace casi 20 años , es un amigo adorable , un Señor con todas las letras , un poco sabandija como yo ….. Jajajajaja 😂.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Celebro que lo conozcas, es un escritor muy bueno. Abrazo amiga y buen día
Me gustaMe gusta