Camino con indiferencia. ¿Llueve o es un sereno? la tarde gris. Tengo cientos de gotas en mi cabeza y algunos hilos de agua corren por la mejilla. Recuerdo. Tu cabello abundante, suelto, que se mueve al vaivén del viento. Me acerco, el aroma se esparce y vuelan saliendo de tus risos sabores de hierba y manzanilla. El día que te diría las emociones que me causabas, no llegaste. Han pasado muchos años y de vez en cuando la tarde gris, lluviosa se convierte en añoranza. No puedo reprimir un suspiro y la pregunta de ¿cómo estarás?
Tarde de lluvia
de recuerdos añejos;
que me perturban.

van-gogh1