Quiero que me quieras ahora mismo,
bajo la luz brillante de los focos,
mientras fuera llueve y llueve,
y dentro, muy adentro, tu lluvia
me fecunda, me florece, me inunda.
Naveguemos ahora por esta agua
tibia, salada de deseo, dulce
de mirada, a costear nuestros
cuerpos fundidos, derritiéndose
en el arenal de la cala refugio.
Sonámbulos marineros,
pescadores de albas, madrugadas,
horas sin segundos,
eternidades.
Cae, se desliza,
marca senderos imposibles,
la lluvia en la ventana,
tu, en mi, manantial.
Danzan mis senos,
cachorrillos hambrientos,
mientras la lluvia cae,
cae, peina mi cabello,
resbalando a mi boca,
confundiendo jadeo
con sed, con ahogo,
y el ritmo de mis caderas,
alzadas hacia ti,
humedecen tus labios.
El agua de mi deseo,
mi sed de ti, húmeda.
Camino de puntillas,
danzo bajo el agua,
telón renovado
gota a gota,
cabalgo las olas
enredando,
ato con algas
tus manos,
mis manos,
al ondular
de la piel

Orgasmos Marcello Aprea