Levanto mi copa, invito a la luna y a mi sombra, y ahora somos tres. Mas la luna nada sabe de bebidas y mi sombra se limita a imitarme, pero así y todo, luna y sombra serán mi compañía. La primavera es época propicia para el goce.
Canto y la luna prolonga su presencia,
bailo y mi sombra se enreda.
Mientras me mantengo sobrio, somos alegres juntos,
cuando me embriago, cada uno marcha por su lado…

luna johan Berthold